La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) anunció el lunes que planea consagrar nuevos obispos el 1 de julio, incluso sin autorización del Vaticano, una medida que probablemente conduciría a la excomunión automática de todos los obispos que participen y endurecería una división de décadas con Roma.
La FSSPX, que celebra exclusivamente la Misa tradicional en latín y mantiene diferencias doctrinales con ciertas enseñanzas y reformas del Concilio Vaticano II, no ha consagrado nuevos obispos desde 1988, cuando el fundador de la fraternidad, el arzobispo Marcel Lefebvre, consagró a cuatro obispos sin la aprobación de Roma. La medida contravino directamente el derecho canónico y condujo a la excomunión automática de ellos y del arzobispo.
Aunque el Papa Benedicto XVI levantó las excomuniones de 1988 en 2009, el Vaticano afirma que la FSSPX existe en un estado de “irregularidad institucional” o de “comunión imperfecta” con la Santa Sede, al carecer de una estructura canónica formal y reconocida. Los desacuerdos doctrinales en curso son la razón aducida por la cual aún no se le ha concedido una estructura canónica estable.
La FSSPX dijo el lunes que su superior general, el P. Davide Pagliarani, solicitó una audiencia con el Papa León XIV el pasado agosto para presentar, “de manera filial”, la situación actual de la FSSPX, incluida su necesidad de obispos.
El comunicado de la fraternidad añade: “Tras haber madurado durante largo tiempo su reflexión en la oración, y habiendo recibido de la Santa Sede, en días recientes, una carta que de ninguna manera responde a nuestras peticiones, el P. Pagliarani, en armonía con el parecer unánime de su consejo”, ha decidido proceder con la consagración de nuevos obispos.
La FSSPX cuenta únicamente con dos obispos en funciones: Mons. Bernard Fellay, antiguo superior general de la fraternidad, y Mons. Alfonso de Galarreta. Mons. Richard Williamson fue expulsado en 2012 por desobediencia persistente y oposición abierta a los superiores de la fraternidad y a su política hacia Roma. Murió el año pasado. Mons. Bernard Tissier de Mallerais murió en 2024.