El Papa aseguró este miércoles que la Palabra de Dios “no está fosilizada, sino que es una realidad viva y orgánica que se desarrolla y crece en la Tradición”.
Al continuar con su ciclo de catequesis dedicado a la constitución dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II, centrada en la Revelación divina, León XIV se detuvo especialmente en la relación entre la Sagrada Escritura y la Tradición.
En este contexto, el Papa evocó la enseñanza de San John Henry Newman, doctor de la Iglesia, quien en su obra El desarrollo de la doctrina cristiana describió el cristianismo —tanto como “experiencia comunitaria” como en su formulación de “doctrina”— como una “realidad dinámica”.
Desde el Aula Pablo VI del Vaticano, el Papa recordó que esta comprensión está ya presente en el Evangelio, cuando Jesús recurre a las parábolas de la semilla para expresar una vida que crece y madura gracias a una fuerza interior. Se trata, explicó, de “una realidad viva” que se desarrolla en el tiempo sin perder su identidad.