El Papa León XIV nombró al Cardenal Ángel Fernández Artime, proprefecto del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, nuevo miembro de la Comisión Cardenalicia que supervisa las labores del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido popularmente como el Banco Vaticano.
El cardenal español es además legado pontificio para las basílicas papales de San Francisco y Santa María de los Ángeles en Asís y juez aplicado de la Corte de Casación del Vaticano, el máximo órgano judicial del Estado vaticano, que tiene entre sus funciones la revisión de sentencias y garantizar de la correcta aplicación del derecho.
El IOR, señala su sitio web, fue fundado por el Papa Pío XII en 1942. Su misión es “servir a la Iglesia Católica en el mundo en el pleno cumplimiento de la ética católica y con el objetivo final de devolver sus beneficios para obras religiosas o de beneficencia”.
El IOR, precisa, “tiene su sede exclusivamente en el territorio soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano y no cuenta con sucursales ni filiales”.
La Comisión Cardenalicia “supervisa la fidelidad del Instituto a las normas estatutarias. Está compuesta por cinco cardenales nombrados por el Santo Padre, quienes designan de entre ellos al cardenal presidente. Su mandato dura cinco años y sólo pueden ser reelegidos una vez”.
Los otros miembros de la Comisión Cardenalicia del IOR son Christoph Schönborn, presidente de la comisión desde octubre de 2024 y Arzobispo Emérito de Viena (Austria); Luis Antonio Tagle: proprefecto del Dicasterio para la Evangelización; Konrad Krajewski, Limosnero de Su Santidad; y Giuseppe Petrocchi: Arzobispo de L'Aquila (Italia).