El Papa León XIV aseguró este miércoles que la grandeza de la Encarnación no puede reducir a Cristo a un mero transmisor de “verdades intelectuales”, sino que implica la plena asunción de la condición humana por parte del Hijo de Dios.
Para conocer verdaderamente a Dios en Cristo, subrayó durante la Audiencia General, es necesario acoger su “humanidad integral”, incluido su “cuerpo real”, mediante el cual “comparte la historia” del hombre y llama a una “comunión en la reciprocidad”.
“La verdad de Dios no se revela plenamente cuando se le quita algo a lo humano del mismo modo que la integridad de la humanidad de Jesús no disminuye la plenitud del don divino”, aseguró.
El Pontífice continuó así el ciclo de catequesis dedicado a la Constitución dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II, centrada en la revelación divina.
En este marco, recordó que la fe cristiana no se apoya en un conjunto de ideas abstractas, sino en el “encuentro histórico y personal en el cual Dios mismo se entrega a nosotros, haciéndose presente”.
En Cristo, añadió, Dios no sólo se ha comunicado a sí mismo, sino que “nos ha manifestado nuestra verdadera identidad de hijos, creados a imagen del Verbo”.