El Obispo de Winona-Rochester, Mons. Robert Barron, llamó a los funcionarios federales de inmigración a enfocarse en la deportación solo de criminales graves y, al mismo tiempo, exhortó a los manifestantes en EE. UU. a “cesar de interferir” con la labor de los agentes migratorios.
El llamado del obispo se produce en medio de una creciente tensión nacional a raíz de las deportaciones masivas y de la muerte de una ciudadana estadounidense en Minneapolis.
Barron emitió el comunicado el 18 de enero a través de X. Originario de Chicago, fue nombrado obispo de la diócesis del sur de Minnesota en 2022.
El prelado hizo estas declaraciones mientras funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) continúan con deportaciones reforzadas de inmigrantes que se encuentran ilegalmente en el país. El esfuerzo de deportación masiva es una parte central de la política interna del presidente Donald Trump en su segundo mandato.
Las tensiones se intensificaron considerablemente el 7 de enero, cuando un agente de ICE disparó y mató a Renee Good, de 37 años, en Minneapolis, mientras aparentemente participaba en una protesta contra las acciones de ICE en la ciudad.
Good había bloqueado parcialmente una calle con su automóvil y fue abordada por agentes de ICE, quienes le ordenaron salir del vehículo; cuando intentó huir acelerando, presuntamente atropelló al agente de ICE Jonathan Ross con su auto. Ross respondió disparándole y causándole la muerte. El hecho generó indignación a nivel nacional y grandes protestas en todo el país.