Bulgaria ha adoptado oficialmente el euro, la moneda común utilizada por 21 países de la Unión Europea. El nuevo diseño de sus monedas y billetes preservan su herencia y raíces cristianas.
Desde el pasado 1 de enero, Bulgaria ha dejado atrás la leva, su antigua moneda nacional, pero sin renunciar a su identidad histórica y religiosa, ya que mantiene las imágenes de San Juan de Rila y Paisio de Hilendar, figuras que ya estaban presentes en la leva.
Las monedas de un euro representan a San Juan de Rila, nacido en el siglo X como Iván Rilski, uno de los santos más venerados del país y patrón de la nación.
A pesar de haber crecido en el seno de una familia acomodada, decidió renunciar a todo y retirarse como ermitaño a una cueva en los montes de Rila. Allí fundó el monasterio de Rila, que hoy constituye el principal centro espiritual del país.
Fue conocido por sus curaciones y pronto recibió el apelativo de “El Milagroso”, lo que atrajo a numerosos peregrinos y visitantes. En la nueva moneda búlgara, el santo aparece representado con una larga barba mientras sujeta con semblante serio una cruz y un pergamino.
Por su parte, en las monedas de dos euros se representa al búlgaro San Paisio de Hilandar, un académico y clérigo ortodoxo del siglo XVIII, antecesor del Renacimiento nacional de Bulgaria conocido por su obra Istoriya Slavyanobolgarskaya, una de las obras más influyentes de la historiografía búlgara publicada en 1762.