Ante el nuevo escenario político en Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro, el analista internacional Emilio Blasco, director del Center for Global Affairs de la Universidad de Navarra, señaló que el país atraviesa una coyuntura “abierta, compleja y llena de incógnitas”, en la que coexisten factores de esperanza y elementos preocupantes.
En una entrevista concedida esta semana a EWTN Noticias, Blasco explicó que el primer factor positivo es precisamente la ausencia de Maduro, luego de que el sábado 3 de enero Estados Unidos lanzara una operación militar en Venezuela que incluyó bombardeos contra instalaciones militares estratégicas y que culminó con la captura del mandatario y de su esposa, Cilia Flores.
Bajo el mandato de Maduro, quien asumió la presidencia de Venezuela en abril de 2013, tras la muerte de Hugo Chávez, Venezuela vivió una crisis económica profunda, hiperinflación y una fuerte migración de millones de venezolanos fuera del país.
“Maduro era el tapón que impedía cualquier evolución de la situación. Había estado negociando la Administración de Donald Trump, pero no había accedido a un cambio. Entonces, por tanto, se ha abierto, se ha sacado ese tapón y eso permite que la situación evolucione”, afirmó.
Otro elemento que el experto consideró relevante es el protagonismo de los hermanos Rodríguez en esta etapa de transición. Delcy Rodríguez es la ahora presidenta encargada de Venezuela, mientras que Jorge Rodríguez, ha sido reelegido como presidente de la Asamblea Nacional.
“Quien se erige en piloto de esta transición son los hermanos Rodríguez. No son gente moderada, por supuesto. No tienen ningún expediente democrático, pero sí tienen una gran habilidad. Y lo que les mueve es el poder”, subrayó.