Los obispos de Centroamérica hicieron un llamado a reforzar el compromiso de la Iglesia Católica y la sociedad con el cuidado del medio ambiente, la atención a los migrantes y el acompañamiento de los jóvenes, al concluir la asamblea del Secretariado Episcopal de América Central (SEDAC), realizada en Honduras, del 24 al 28 de noviembre.
En su mensaje final, señalaron que durante el encuentro “escucharon las voces de la realidad de la Iglesia y de nuestros países”, lo que les permitió discernir los principales desafíos que enfrenta la región.
Uno de los temas que destacaron fue la urgencia de proteger la Casa Común. Los obispos expresaron, en especial, su “dolor ante el avance del extractivismo depredador”.
Advirtieron que la minería es una actividad que “devasta, contamina, secuestra el agua y restringe el acceso a los bienes comunes, se apropia de los territorios y sacrifica los modos de vida de las comunidades”.
En este sentido, denunciaron que hay líderes socioambientales que están siendo “asesinados, criminalizados, calumniados o forzados a huir por las amenazas que enfrentan al defender a sus comunidades”.
Otro punto central fue el acompañamiento a los jóvenes. Los obispos subrayaron la importancia de fortalecer la evangelización y, dentro de ella, la pastoral vocacional, “a la cual debemos dedicar nuestros mejores esfuerzos”.