Los Católicos y la Nueva Era

La experiencia de un sacerdote jesuita norteamericano atrapado en su juventud por el falso misticismo del eneagrama, volcada en un libro que advierte sobre los errores de las diversas doctrinas New Age.

Los Católicos y la Nueva Era
De Micth Pacwa S.J.
Cómo gente de bien está siendo atraída por la psicología de Jung, la Astrología y la Nueva Era.
Ediciones Florida Center for Peace
1992 - 264 págs. Y glosario de términos New Age.
(puede pedirse a P.O. Box 431 306 Miami. Fl. 33143)

El Padre Mitch Pacwa, S.J. era un joven presbítero recién ordenado cuando fue seducido por la novedad de unos "ejercicios espirituales" que predicaban algunos jesuitas, bajo un método que denominaban "eneagrama". Luego descubrió el gran engaño de la Nueva Era, un sistema mucho más complejo, del que el eneagrama es solo una de sus manifestaciones, y se ha dedicado ha denunciarlo.

Hemos hablado largamente de este tema en las últimas ediciones electrónicas de Panorama Católico. A partir de allí nos ha llegado copiosa información sobre la difusión que está teniendo esta prédica en la Argentina y otros países hispanoamericanos. Nos parece provechoso en esta ocasión, más que comentar el libro, reproducir un breve texto en el que el autor enumera las incompatibilidades doctrinales de esta práctica con la Fe católica.

Problemas Teológicos del Eneagrama

La mayoría de mis problemas teológicos con los talleres del eneagrama se basan en mi crítica de lo oculto y de los aspectos míticos de las enseñanzas de Gurdyiev, Ichazo y otros maestros. Yo no acepto la pretensión de Gurdyiev de enseñar cristianismo esotérico; el cristianismo no necesita de secretos ni de esoterismo. Nuestra fe está abierta a cualquiera que desee examinar la Sagrada Escritura y la doctrina de la Iglesia.

La religión esotérica generalmente es una fachada para ocultar una doctrina que se opone al cristianismo auténtico. Tampoco acepto la negación de Ichazo de que no existe "credo o dogma" detrás del entrenamiento impartido en su Instituto Arica. El incluye muchas religiones y aspectos de lo oculto de su sistema de enseñanza, hasta la creencia de que un devoto sólo puede obtener la "gracia de ser mejor" si él o ella permanecen como miembros de su grupo. En efecto, si un estudiante no cumple con las expectativas de Ichazo o del grupo, él o ella pueden ser rechazados. Esto podría, según sus creencias, podría conducir a quien fue rechazado a cristalizarse en el ego por todas las futuras generaciones, sin oportunidad alguna de ingresar a la esencia pura. En otras palabras, la no membresía puede llevar a la condenación, conforme al sistema de Ichazo. Esto suena demasiado dogmático para mi y pues que no es comprobable, habría que aceptarlo en fe.

En todo caso, nosotros, como cristianos, hemos de evitar todo contacto con espíritus como Metatron, el Qu'Tub Verde Y los antiguos maestros del sufismo. Tampoco debiéramos aceptar el uso que lchazo hace de la Cábala del esoterismo judío medieval, el I Ching, herramienta de adivinación china, sus conexiones astrológicas con el eneagrama ni cualquier otro instrumento de lo oculto. La Sagrada Escritura y la Iglesia en repetidas ocasiones condenan a los médiums, la adivinación, el espiritismo y todo aquello que tenga que ver con lo oculto (cfr. Lv 19, 31; 20, 6, 27; Dt 18, 10-11; Is 8, 19). Asimismo lo sensato sería rechazar la creencia de lchazo en la reencarnación, las experiencias extra-corporales y en la importancia de las drogas como una manera de experimentar estados alterados de la conciencia más elevados (idea que es compartida por Gurdyiev). Ninguna de estas prácticas es consistente con el cristianismo.

Existen serios problemas teológicos con la noción de salvación que ofrece el sistema del eneagrama. En general dichas ideas son incompatibles con el cristianismo. Así pues no deben ser enseñadas en retiros ni talleres en las parroquias. Primeramente, el dilema humano, según lchazo y Gurdyiev, no es compatible con las enseñanzas de la fe cristiana. Ambas instancias concuerdan en que los hombres hacen mucho mal y son atrapados por patrones negativos de conducta. Sin embargo, los maestros del eneagrama dicen que nacemos en nuestra esencia pero caemos en las trampas de nuestro ego como una respuesta a las expectativas de la sociedad. Por su parte, la fe católica afirma que nosotros nacemos con pecado Original. San Pablo dice en Romanos 5, 12, "Por tanto, como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte, y así la muerte alcanzó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron... "La ofensa no consiste únicamente en adquirir compulsiones sino en la ausencia de la gracia santificante que nos predispone a continuar desobedeciendo a Dios. El pecado no es una desviación del ego sino apartarse de Dios, una desobediencia de los hombres en base a su libre albedrío contra los mandamientos libremente dados por Dios."

Segundo, Gurdyiev e lchazo también sostienen ideas contradictorias acerca del libre albedrío. Por un lado, ellos niegan que los hombres posean libre albedrío, el cual no se obtiene hasta que el individuo alcance ciertos estados de iluminación interior que, según ellos, son resultado del esfuerzo en el "trabajo" de aprendizaje del eneagrama. Por el otro, ellos enseñan que debemos asumir el control de nuestras propias vidas a fin de salvarnos.

La doctrina cristiana es muy diferente. Nosotros admitimos que el libre albedrío del hombre es dañado por el pecado Original, pero no destruido. Debemos hacer elecciones y Dios Nuestro Señor nos hará responsables de ellas. Si no fuera así, la doctrina de Jesucristo de que Él nos juzgará no sería más que una tontería. Por otra parte, nosotros no nos deshacemos de nuestros pecados por un simple acto de voluntad. Jesucristo murió en la cruz y redimió a la humanidad a través de ese acto libremente asumido por Dios hecho carne. Nosotros ni siquiera tomamos la iniciativa de ser redimidos; es Dios quien la toma. El Padre eligió enviar a Su Hijo y al Espíritu Santo antes de que nosotros naciéramos.

Dios elige darnos los dones de la fe salvífica, la esperanza, la vida eterna y el amor a Dios y al prójimo. Nosotros estamos en libertad de aceptar las gracias y cooperar con ellas. La Sagrada Escritura enseña la existencia tanto de nuestro libre albedrío como la absoluta necesidad que los hombres tenemos do ser salvados por Dios. Quienes conducen talleres o retiros del eneagrama deben enseñar estas verdades, a fin de seguir siendo auténticamente católicos.

Finalmente, la meta del eneagrama es diferente a la meta del cristianismo. Gurdyiev y lchazo fueron grandemente influenciados por sus viajes al Oriente, como ellos mismos lo admiten. Ahí aprendieron que la meta de la meditación y el trabajo en uno mismo es la iluminación, un estado alterado de la conciencia (EAC) o nirvana. Dichas metas se obtienen a través de ejercicios de respiración, el yoga, la meditación, los bailes sufíes, las artes marciales y otras disciplinas y filosofías. La gente se siente llamada a hacer "el trabajo" del eneagrama a fin de destruir la desviación del ego descrita por su número y recuperar su esencia. Esta es la liberación de la subjetividad o quizá el tipo de disolución del yo en el nirvana o Brahman que enseñan el budismo y el hinduismo. De ser necesario, uno reencarnara varias veces hasta volvió la propia esencia.

Jesucristo, por Su parte, describe la meta de nuestra salvación de diversa manera. Nosotros hemos de nacer de nuevo como hijos adoptivos de Dios, con todo, no nacemos con naturaleza divina. Nuestros pecados son perdonados en el bautismo y nos convertimos así en miembros del Cuerpo Místico de Cristo, Su Iglesia. Él desea que nosotros permanezcamos en unión con el Dios Trino y Uno, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo por toda la eternidad. Nosotros no tratamos do dejar de existir, ni tampoco buscamos disolvernos en el océano infinito de la nada divina. Dios nos ama y quiere que nosotros estemos con El por siempre en el cielo. El nos promete resucitarnos de entre los muertos y llevarnos a la gloria si somos justos o a la condenación si nos apartamos de El. Este es el futuro que Dios nos revela, la vida que Cristo dio para ofrecerla a nosotros.

Conclusión

Yo tengo aún muchas críticas que hacer a los maestros del eneagrama y algunas de ellas son bastante serias. No niego la posibilidad de usar algunos de los nueve tipos de personalidad, si la existencia de éstos puede en efecto ser probada. Sospecho que el eneagrama es falso, pero que si sus adeptos creen en él porque tienen fe en su presunto antiguo misticismo.

La mezcla de tantos elementos no cristianos en el sistema del eneagrama hace surgir la necesidad de ser muy cautelosos antes de aceptarlo con un corazón abierto. San Pablo nos exhorta, "... examinadlo todo y quedaos con lo bueno. Absteneos de todo género de mal" (1 Tes 5, 20-21). AI examinar el eneagrama usamos el Evangelio de Jesucristo como la norma sobre la cual debemos basar nuestro juicio. Nosotros no usamos el eneagrama para comprobar la verdad del Evangelio. El eneagrama es una mezcla de cosas y no concede la vida eterna.

Sólo Nuestro Señor Jesucristo lo hace.

Fuente: Panorama Católico Internacional - http://www.panodigital.com/Article340.phtml

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