Jesús mío dulcísimo,
que en vuestra infinita y dulcísima misericordia prometisteis
la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra
de vuestro Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes
seguidos: acordaos de esta promesa, y a mí, indigno siervo
vuestro, que acabo de recibiros sacramentado con este fin e intención,
concededme que muera detestando todos mis pecados, esperando en
vuestra inefable misericordia y amando la bondad de vuestro amantísimo
y amabilísimo Corazón. Amén.
Corazón de Jesús,
casa de Dios y puerta del cielo, tened piedad de nosotros. Padrenuestro...
Corazón de Jesús,
rico en todos los que os invocan, tened piedad de nosotros.
Padrenuestro...
Corazón de Jesús,
esperanza de los que mueren en Vos, tened piedad de nosotros. Padrenuestro...