Usando una cuenta del Rosario empezamos
con: Padre Nuestro... Ave María... El Credo...
Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo,
la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo,
Nuestro Señor Jesucristo, para el perdón de nuestros
pecados y los del mundo entero.
En cada cuenta pequeña
decimos:
Por Su dolorosa Pasión ten
misericordia de nosotros y del mundo entero.
Al finalizar las cinco misterio
de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal,
ten piedad de nosotros y del mundo entero.