|
Aborto
Ángeles
Apologética
Arte
Benedicto XVI
Biblia
Calendario Litúrgico
Cardenales
Catecismo
Catequesis
Cine
Defensa de la Vida
Derecho Canónico
Documentos eclesiales
Educación
Familia
Fiestas Litúrgicas
Imágenes
Iglesia
Juan Pablo II
Libros
Liturgia
María
Matrimonio
Moral
Oraciones
Producción Radial
Reportajes
Sacramentos
Santa Misa
Santa Sede
Santos
SIDA
Temas controversiales
Tierra Santa
Todo ACI
Cadena de Oración
Eventos
Historias urbanas
Links
Música
Radios
Solteros Católicos
Tarjetas Virtuales
ACI |
Fiestas Litúrgicas
Cuaresma 2008: Rosario sobre la Cuaresma Indicaciones: Seleccionar los coros y los cantos antes del inicio del rosario. Todos: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos libranos Señor, Dios nuestro. Se inicia con la oraciones tradicionales. Cuaresma es un tiempo de especial gracia, es tiempo favorable para convertirnos. Nosotros como Iglesia nos preparamos para vivir y celebrar el Misterio de la Reconciliación, cada vez con un corazón más convertido. Este es el sentido: convertir nuestro corazón al Señor. Meditemos en este rosario en algunos medios que la Iglesia nos propone para poder prepararnos adecuadamente para la celebración de los misterios centrales de nuestra fe.
Hay dos medios que nos propone la Iglesia para este tiempo litúrgico de la Cuaresma, que nos manifiestan claramente que la iniciativa parte de Dios-Amor. Por un lado, se nos propone tener una escucha atenta y reverente a la Palabra de Dios. Debemos tener durante esta Cuaresma un constante contacto con la Palabra Divina. Dios mismo sale a nuestro encuentro y nos invita a prepararnos nutriéndonos de su propia Palabra. Esta lectura de la Palabra de Dios, nos lleva a una oración más intensa, y éste es el segundo medio. Debemos nutrirnos de la oración durante esta Cuaresma, para no sucumbir y salir fortalecidos ante las tentaciones de Satanás. Esta oración debe mostrar nuestra reconciliación con Dios que nos invita al amor. Padre nuestro... SEGUNDA MEDITACIÓN: Cooperar con la gracia de Dios Otro de los medios que se nos propone durante la Cuaresma es acudir a los sacramentos de la reconciliación y de la Eucaristía. Es necesario acudir a la misericordia del Señor. Para convertirnos debemos dejar todo pecado. Pero solos no podemos. Confiemos en el perdón que nos ofrece el Señor. No hay pecado que Él no pueda perdonarnos. Y acudamos también al encuentro con el Hijo de Santa María, realmente presente en la Eucaristís. Él mismo se ofrece por nosotros y se entrega en el altar de la reconciliación. Padre nuestro... TERCERA MEDITACIÓN: El ayuno y la abstinencia Dos medios que nos ayudan a ir preparando mejor nuestro corazón. Debemos tomar conciencia de la bendición que nos da el Señor. Muchos no se percatan de la importancia de esto. Cuántos de nosotros sabemos del ayuno y abstinencia de todos los viernes de Cuaresma, como preparación. ¿Y cuántos de nosotros realmente lo vivimos? Muy importante es también la mortificación y la renuncia en algunas circunstancias ordinarias de nuestra vida, ocasiones para acercarnos a la luz del Señor y conformarnos con Él, purificando nuestros corazones. En esta meditación vamos a cantar el primer Ave María. Padre nuestro... CUARTA MEDITACION: Llamado
a la conversión El Señor nos invita a convertirnos a Él. Debemos llegar hasta el fondo de nosotros mismos, pues se trata de morir a todo lo que es muerte para resucitar a una vida nueva en el Señor. Confiemos en la misericordia de Dios. Escuchemos lo que Él mismo nos dice en la Escritura: (hacer una pausa) «Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne» Padre nuestro... QUINTA MEDITACION: En compañía de María Y todo este camino que hemos emprendido, lo hacemos en la compañía tierna y amorosa de nuestra Santa Madre. Ella es guía segura en nuestro peregrinar hacia la plena configuración con su Hijo, el Señor Jesús. Es Ella quien con su intercesión nos ayuda a cambiar nuestro corazón de piedra en un corazón de carne. Acojámonos a su intercesión y confiémosle nuestros esfuerzos para vivir intensamente este tiempo de conversión. Padre nuestro... Convirtamos nuestro corazón, trabajemos por nuestra propia reconciliación personal, siempre guiados de la mano amorosa de nuestra Madre. Terminemos nuestra oración cantando LA SALVE. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. |
Católico al día
Últimas noticias
09:40 pm | Arzobispado de Bogotá organiza encuentro de jóvenes 05:02 pm | Inexistencia de ideales conduce a vacío y aburrimiento, asegura Cardenal Re 03:21 pm | Mons. Lückert pide a Gobierno de Chávez colaborar con erradicación de FARC 01:12 pm | YouTube.com repuso videos de ACI Prensa vetados por presión abortista 12:53 pm | Nuevo Presidente del Episcopado colombiano exhorta a las FARC al diálogo Regale las noticias de ACI a un amigo, o suscríbase:
|
PUBLICIDAD
Anuncie Aqui |