|
|
||||||||
|
El padre bueno y el buen padre
Padres buenos hay muchos, buenos padres hay pocos. No creo que haya cosa más difícil que ser un buen padre. En cambio no es difícil ser un padre bueno. Un corazón blando basta para ser un padre bueno; en cambio la voluntad más fuerte y la cabeza más clara son todavía poco para ser un buen padre. El padre bueno quiere sin pensar, el buen padre piensa para querer. El buen padre dice que sí cuando es sí, y no cuando es no; el padre bueno sólo sabe decir que sí. El padre bueno hace del niño un pequeño dios que acaba en un pequeño demonio. El buen padre no hace ídolos; vive la presencia del único Dios. El buen padre echa a volar la fantasía de su hijo dejándole crear un aeroplano con dos maderas viejas. El padre bueno amanteca la voluntad de su hijo ahorrándole esfuerzos y responsabilidades. El buen padre templa el carácter del hijo llevándolo por el camino del deber y del trabajo. Y así, el padre bueno llega a la vejez decepcionado y tardíamente arrepentido, mientras el buen padre crece en años respetado, querido, y a la larga, comprendido.
PUBLICIDAD |
Recursos más Visitados
Últimas Noticias
03:49 am | Enérgico rechazo de pro-vidas a todo intento de legalización del aborto en Uruguay 10:51 pm | Obispos bolivianos inician trabajos de 88º Asamblea Plenaria 05:02 pm | Autoridad vaticana explica que paso de anglicanos es fruto de auténtico ecumenismo 04:11 pm | Cardenal Rouco advierte al poder político que "no puede invadirlo todo" 02:31 pm | Episcopado de Colombia anuncia encuentro de laicos y movimientos católicos Reciba nuestras noticias
|
PUBLICIDAD
Anuncie Aqui |
||||||
|
||||||||
