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Catecismo Básico Moralidad de los actos humanos La libertad hace del hombre un sujeto moral. Cuando actúa de manera deliberada, el hombre es responsable de sus actos. Los actos humanos, o sea, los actos libremente realizados tras un juicio de conciencia, son moralmente buenos o malos. La bondad o maldad de los actos humanos depende de: 1º el objeto elegido, 2º la intención o fin que se busca, y 3º las circunstancias de la acción. La persona humana se ordena a la bienaventuranza por medio de sus actos deliberados; las pasiones o sentimientos que experimenta pueden disponerle o contribuir a ello, pero en si mismas las pasiones son no buenas ni malas; sólo reciben calificativo moral en la medida en que depende de la razón y de la voluntad. ¿Qué son los actos humanos? Los actos humanos son los actos libres del hombre. ¿Cómo se califican moralmente los actos libres del hombre? Los actos libres del hombre pueden ser actos moralmente buenos o moralmente malos, pero nunca indiferentes. ¿De que depende la bondad o maldad de un acto humano? La bondad o maldad de un acto humano depende del objeto elegido, de la intención o fin que se busca y de las circunstancias de la acción. ¿Qué se requiere para que un acto sea moralmente bueno? Para que un acto sea moralmente bueno se requiere a la vez que sea bueno en el objeto, en el fin y en las circunstancias. ¿Un fin bueno justificaría el uso de unos medios malos? Nunca, un fin bueno jamás justificaría el uso de unos medios malos, porque el acto seria malo siempre; por consiguiente, no está permitido hacer un mal para obtener un bien. ¿Sólo la inteligencia y la voluntad intervienen en los actos humanos deliberados? No, intervienen también las pasiones, que son impulsos de la sensibilidad, y según dependan o no de la razón y de la voluntad, hay en las pasiones bien o mal moral. |
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