El
Nuevo Testamento
Las Epístolas
de San Pablo
Carta a los Filipenses
La cristiandad de Filipos,
ciudad principal de Macedonia, y primicias de la predicación
de S. Pablo en Europa, había enviado una pequeña
subvención para aliviar la vida del Apóstol
durante su prisión en Roma. Conmovido por el gran
cariño de sus hijos en Cristo, el Apóstol,
desde lo que él llama sus cadenas por el Evangelio,
les manda una carta de agradecimiento, que es, a la vez,
un modelo y un testimonio de la ternura con que abrazaba
a cada una de las Iglesias por él fundadas. La Epístola
fue escrita en Roma hacia el año 63.