Librería Editora Vaticana

Autoridades

Presidente del Consejo de Administración 
Mons. Giuseppe Antonio Scotti

Director
P. Claudio Rossini, S.D.B.

Historia

Al poco tiempo de la invención de la imprenta con caracteres móviles, en la segunda mitad del ‘500, y concretamente en 1587, siendo papa Sisto V, surgió la idea de una "imprenta vaticana", que se realizará, después, en la que será conocida como la Tipografía Vaticana.

Ya desde el comienzo, en la misma Tipografía, había una oficina para la asistencia a organismos y dicasterios eclesiásticos y para la difusión de las publicaciones litúrgicas y jurídicas de la Sede Apostólica. Esto nos dice cómo el interés por la difusión de los Libros Sagrados y de la cultura en general, ha sido muy vivo desde el comienzo en la Santa Sede.

Unos siglos después, en 1926, siendo papa Pío XI, nace la Librería Vaticana al producirse la separación de la antigua Oficina de Ventas, situada en la Tipografía Vaticana, de la misma Tipografía transformándose así en una realidad nueva y autónoma encargada de la venta de los libros que la Santa Sede editaba y que se imprimían en su tipografía.

Mucho camino se ha recorrido desde que se puso ese aviso al pie de página del fascículo del Acta Apostolicae Sedis del 1 de octubre de 1926: “Por una nueva disposición se han separado y se han hecho autónomas las Administraciones de la Tipografía Políglota Vaticana y la Librería Vaticana. Por tanto, para evitar posibles confusiones y obtener un mejor y más rápido reparto de la correspondencia, será mejor que lo que se refiere exclusivamente a los trabajos de imprenta se dirijan a la Tipografía Políglota Vaticana y lo que se refiere a compras, encargo de libros, se dirija a la Librería Vaticana”

Sucesivamente, poco a poco, la Librería se transforma en la Librería Editorial y hoy la L.E.V. es reconocida como la editorial oficial de la Santa Sede con su Estatuto aprobado en 1991 por la Secretaría de Estado. En ese estatuto se dice que la Librería Editrice Vaticana “tiene como finalidad fundamental la actividad editorial que se refiere a la publicación de las Actas y documentos del Sumo Pontífice y de la Santa Sede” y extiende “su actividad también a las publicaciones que tienen que ver con la difusión de la doctrina, de la liturgia y de la cultura católica”. Por este motivo la L.E.V. se encarga también de organizar y difundir 5 periódicos: Acta Apostolicae Sedis, Notitiae, Communicationes, Seminarium y Path.

Pero un salto de calidad hacia la modernidad de la Editorial vaticana se da con la elección de Juan Pablo II en 1978. Ya desde los comienzos de ese gran Pontificado – en noviembre de 1978 – a la Librería Editrice Vaticana se le asigna la tarea de gestionar, además de los tradicionales textos del Magisterio y de la Santa Sede, también los escritos del Card. Karol Wojtyla. Sus obras todavía no eran muy conocidas, excepto en Polonia. Así, en poco tiempo, la L.E.V. se ha encontrado con peticiones procedentes de todo el mundo para obtener permisos para la publicación de las obras tanto del Cardenal Wojtyla como de Su Santidad Juan Pablo II. Para este enorme trabajo, al principio, se adjunta a la Librería una “Comisión para los escritos de Karol Wojtyla”, pero desde el año 2000 la responsabilidad pasa completamente a la Librería, que se vale de consultores nombrados por la Secretaría de Estado.

Gracias al Papa Juan Pablo II la L.E.V., pequeña realidad editorial del Vaticano, se ha encontrado trabajando bajo la mirada de reflectores internacionales y su firma ha adquirido cada vez mayor prestigio y aprecio, a medida que iba creciendo la grandeza del Pontificado.

He aquí algunos datos, entresacados de los diez primeros años de Pontificado los cuales nos dan una idea de la difusión, en todo el mundo, de los escritos de Karol Wojtyla:

- Antologías varias de textos literarios y poéticos: más de 50 contratos

- Antologías de textos filosóficos: más de 20 traducciones

- El taller del orfebre, 30 ediciones en soporte papel (de las que la L.E.V. ha presentado la 20ª edición en italiano y además peticiones para representaciones teatrales y películas de cine)

- Amor y responsabilidad: 26 traducciones

- Persona y acto: 14 traducciones

- Signo de contradicción: 13 traducciones

- Hermano de nuestro Dios: 11 traducciones y además numerosas peticiones para el cine y representaciones de teatro.

Si consideramos ahora los últimos diez años de Pontificado, las obras de Juan Pablo II han sido nada menos que cinco, todas de un notable contenido pastoral y presentadas, según las circunstancias, en forma de meditación, reflexión o meditaciones poéticas. Conviene recordar que a la obra “Cruzando el umbral de la esperanza”, publicada el año 1994 y editada por Mondadori, le han seguido otras cuatro publicaciones: “Don y misterio”(1996-L.E.V.) “Tríptico romano” (2003- L.E.V.), “¡Levantaos! ¡Vamos!” (2004- Mondadori) y por último la obra, publicada un mes antes de la muerte del Santo Padre: “Memoria e identidad” (2005-Rizzoli).

Toda esta serie de obras han llevado a la Editorial Vaticana a establecer una densa red de relaciones y cordiales colaboraciones con las diferentes Casas Editoriales de todos lo continentes tanto firmando directamente los acuerdos, como a través de otra Editorial a la que se han cedido la gestión de derechos y publicaciones, reservándose el control final de los textos y la revisión de las traducciones que no han sido realizadas directamente por la L.E.V.

Al final de 1983, después de muchos años en los que la Librería había estado situada en el interior de la Ciudad del Vaticano, y por lo tanto con acceso limitado a unas pocas personas, se dio un paso más, que en aquel tiempo se vio como valiente, y fue el abrir una librería en la plaza de San Pedro; una ulterior etapa significativa en la breve historia de la Editorial, evidenciada más aún por la bendición de Juan Pablo II. Y a esta primera etapa se añade otra. El 7 de febrero de 2005 se inaugura con la bendición del Secretario de Estado, Cardenal Ángel Sodano, la cuidada y radical reestructuración de la Librería en la Plaza de San Pedro y en esta ocasión se le dedica a Juan Pablo II, pasando a llamarse Librería Internacional Juan Pablo II. Una librería “que sirva para la difusión cada vez mayor de la vida de la Iglesia, del Evangelio de Cristo y de la actividad del Papa” como dijo en esa ocasión el Cardenal Secretario de Estado

Y concluido el año 2005 podemos afirmar que ese augurio y esa bendición se han cumplido ya que la Librería Internacional Juan Pablo II ha realizado un servicio a los innumerables peregrinos que han acudido a Roma con ocasión de la muerte de Juan Pablo II así como a los turistas ofreciendo una amplia colección de volúmenes en más de treinta idiomas. Y como dato no indiferente, la media anual de presencias en el 2005 ha sido de 450.000 personas nada menos.

Otro paso más hacia un reconocimiento significativo de la peculiaridad editorial de la L.E.V. ha sido el que se ha dado con el Decreto del Secretario de Estado, el Cardenal Ángel Sodano que ha confirmado y hecho oficial la designación de la Editorial Vaticana como depositaria de los derechos de autor de los textos del Santo Padre y de la Santa Sede. A esto se ha añadido después, como para el Cardenal Wojtyla, también la gestión de los derechos de autor de los escritos del Cardenal Ratzinger. Esto ha comprometido toda la L.E.V. con una auténtica y profunda renovación editorial y cultural que ha concluido el pasado mes de diciembre de 2005 con un congreso de estudio de tres días de duración en el que han tomado parte las más importantes Editoriales italianas e internacionales que, a lo largo de estos años, han publicado los escritos del Cardenal Ratzinger.

Una última información: el catálogo, que contiene títulos en 20 idiomas diferentes y que tiene también una sección completa de textos litúrgicos para las Iglesias de rito oriental, se puede consultar desde el 26 de enero de 2006 en Internet en la página del Vaticano: www.vatican.va

Como señal de los cambios de los tiempos: de la imprenta a caracteres móviles hemos entrado en una nueva era editorial.