12 de enero de 2018 8:29 pm

Venezuela: Obispos piden observadores internacionales para elecciones presidenciales

POR EDUARDO BERDEJO | ACI Prensa

Obispos de Venezuela / Foto: CEV
Obispos de Venezuela / Foto: CEV

“Venezuela necesita un cambio de rumbo” y las elecciones son el medio democrático, afirmó la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), en un comunicado emitido al final de su 109° Asamblea Ordinaria, en el que pidió que organismos internacionales supervisen los comicios presidenciales de este año.

El gobierno venezolano y la oposición celebraron este viernes 12 en República Dominicana la segunda jornada de una nueva ronda de diálogo, para discutir la posibilidad de acordar condiciones para las elecciones presidenciales de este año.

Sin embargo, la CEV señaló que una condición para que se respete la voluntad de la población es la reestructuración del Consejo Nacional Electoral (CNE), así como “la presencia y supervisión de Observadores por parte de reconocidos Organismos Internacionales”.

En su comunicado, los obispos también se refirieron a la grave crisis económica y social del país, y que exige la creación de un canal humanitario, pues “el Ejecutivo ha fracasado en su tarea de garantizar el bienestar de la población” y las medidas que implementa “para dar alimento al pueblo son insuficientes y tienden a crear mendicidad y dependencia”.

El 8 de enero el diputado opositor Rafael Guzmán informó que Venezuela cerró el 2017 con una inflación de 2.616% y una caída del Producto Interno Bruto de 15%. Estos cálculos lo hizo la Comisión de Finanzas del Parlamento, dominada por la oposición, pese a que sus funciones fueron usurpadas por la Asamblea Nacional Constituyente impuesta por el gobierno.

Además, producto de la crisis económica, Venezuela sigue afrontando la escasez de alimentos y medicinas.

“La desnutrición ha sido verificada científicamente, las muertes por inanición conmueven, las protestas por el hambre cunden en todo el país. Las diócesis, parroquias, Caritas y otras instituciones y ONGs están haciendo lo posible, para ayudar con alimento y medicinas a quienes los necesiten”, señalo la CEV.

Así, además de la corrupción y el abuso de poder, ahora el país enfrenta “el éxodo de millones de venezolanos”, incluso con “fórmulas desesperadas” como la que provocó el naufragio de una embarcación “con un número importante de venezolanos”.

La madrugada del miércoles una embarcación con 30 personas que intentaban abandonar Venezuela naufragó camino a Curazao. Según las informaciones, cuatro venezolanos fallecieron, hay 10 desaparecidos y 16 sobrevivientes.

“Presagio, Dios no lo permita, del inicio, en nuestro entorno, de la múltiple y dolorosa experiencia de nuestros vecinos, en particular, cubanos y haitianos”, expresaron los obispos.

Los obispos también denunciaron la usurpación de las facultades de la Asamblea Nacional, arrebatadas por la Asamblea Nacional Constituyente impuesta por Maduro y que por tanto “es inconstitucional e ilegítima en su origen y en su desempeño”.

“En vez de limitarse a redactar una nueva Constitución pretende erigirse en un supra poder con funciones ejecutivas y judiciales”, como la aprobación de la “Ley contra el Odio y la Intolerancia” que criminaliza toda manifestación en contra del gobierno.

“El Gobierno usurpó al pueblo su poder originario. Los resultados los está padeciendo el mismo pueblo que ve empeorar día tras día su situación. No habrá una verdadera solución de los problemas del país hasta tanto el pueblo no recupere totalmente el ejercicio de su poder”, expresó la CEV.

“Ante la dramática situación que afecta a todos, especialmente a los más pobres, hay dos actitudes: la conformista y resignada, de quienes quieren vivir de las dádivas, regalos y asistencialismo populista del gobierno y otra, la de quienes, conscientes de la gravedad de los problemas, buscan instaurar unas condiciones de verdad, justicia e inclusión, aún a riesgo del rechazo y la persecución”.

“La actitud de resignación –advirtieron– es paralizante y en nada contribuye al mejoramiento de la situación. Lo positivo y lo eficaz es el compromiso, la esperanza y la solidaridad. ¡Despierta y reacciona, es el momento!, lema de la segunda visita de san Juan Pablo II a Venezuela (1996), resuena en esta hora aciaga de la vida nacional. Despertar y reaccionar es percatarse de que el poder del pueblo supera cualquier otro poder”.

Los obispos recordaron que “la libertad es un derecho humano inalienable, no negociable, y una exigencia de la democracia”. En ese sentido, expresaron su solidaridad “con los centenares de presos políticos, exiliados y detenidos por cualquier causa (…), a los cuales se les niega el derecho a un debido proceso”.

“Deben gozar de libertad plena. Los organismos del Estado tienen que investigar las denuncias sobre las torturas y castigar a los responsables según las leyes”.

Finalmente, dijeron que la negociación entre el gobierno y la oposición debe fundamentarse “en objetivos claros y en una agenda preestablecida y conocida, para que pueda gozar de la confianza y credibilidad de la población”.

“La Virgen María acompaña nuestro sufrimiento. Ella peregrina con nosotros en esta hora de nuestra historia. En el rostro indígena de nuestra Madre de Coromoto vemos reflejado el sufrimiento, los trabajos y los anhelos de nuestro pueblo. En el Niño que ella nos entrega descubrimos la cercanía de Dios y su infinito amor, que nos garantiza el destino glorioso del pueblo en libertad, justicia y paz”, concluyó el comunicado.

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Etiquetas: Venezuela, Iglesia en Venezuela, Obispos de Venezuela, Crisis en Venezuela

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