El Subsecretario del Pontificio Consejo para la Cultura, Mons. Melchor Sánchez de Toca, aseguró durante su visita a Chile que los creyentes de las distintas religiones comparten el desafío común de enfrentar “a un mundo que no cree y que acusa a la religión”.

Mons. Sánchez de Toca participó en el encuentro “Atrio de Santiago”, un conversatorio con con el Sheij Féisal Mórhell, licenciado en Ley y Cultura Islámica, y el rabino Roberto Feldmman, miembro de la congregación Yakar en Chile, con quienes abordó el diálogo interreligioso como camino hacia una cultura del encuentro. El evento fue guiado por el periodista Iván Valenzuela.

El “Atrio de Santiago” fue organizado por la Universidad Católica (UC) y el Arzobispado de Santiago, con el fin de propiciar un espacio de encuentro y diálogo entre creyentes y no creyentes, sobre temas como la trascendencia del arte, la libertad de conciencia, la importancia del medio ambiente y el diálogo interreligioso.

En una entrevista concedida a ACI Prensa, Mons. Sánchez de Toca consideró que el diálogo interreligioso es un tema de suma importancia para el mundo de hoy. “Se trata de un camino que sancionó el Concilio Vaticano II y que los papas sucesivos de los últimos 50 años han continuado”, indicó.

“Gentiles y cristianos pueden descubrir consonancias y armonías aún en su diferencia y pueden hacer levantar la mirada a una humanidad, a menudo demasiado curvada sobre lo inmediato, lo superficial, lo insignificante hacia el ser en plenitud”, explicó Mons. Sánchez de Toca, refiriéndose al espíritu de reunir a hombres que enfrentan la búsqueda de la verdad.

“Pero el problema hoy es quizá otro. Ya no tanto el diálogo entre los creyentes de distintas religiones, sino principalmente el desafío común que tienen todos los creyentes frente a un mundo que no cree y que acusa a la religión”, añadió.

Para  Mons. Sánchez de Toca lo más importante es “superar las formas patológicas de la religión: el devocionalismo infantil, la superstición y el fundamentalismo (…) Lo que el mundo pide a los creyentes de hoy, sean cristianos o de otros credos, es la autenticidad. Es decir, que si uno cree, que esa fe no sea por una inercia cultural de siglos, sino por convicción; así como la necesidad de ser coherente con eso que uno cree”, puntualizó.

Además, el Subsecretario del Consejo Pontificio de la Cultura explicó que, en el tema del diálogo interreligioso, el Papa Francisco ha retomado algunas de las grandes intuiciones de su predecesor Benedicto XVI sobre el diálogo con los no creyentes. “Hace pocas semanas publicó la carta al antiguo director de La Repubblica, que es un conocido pensador no creyente, retomando así el diálogo sobre el tema de la fe con el mundo”, comentó.