10 de noviembre de 2021 - 8:14 PM

¿Un milagro del Beato Solanus Casey? Hombre asegura que fraile lo visitó en el hospital

Redacción ACI Prensa

El Beato Solanus Casey, miembro de la Orden Franciscana Capuchina de San José / Crédito: Arquidiócesis de Detroit
El Beato Solanus Casey, miembro de la Orden Franciscana Capuchina de San José / Crédito: Arquidiócesis de Detroit

Un padre casado y con tres hijos, de la Diócesis de Lansing (Estados Unidos), afirma que el Beato Solanus Casey, el humilde fraile y sacerdote capuchino, lo visitó dos veces en el hospital y aceleró lo que él cree que es una recuperación milagrosa del COVID-19. 

El hombre de 52 años, Nolan Ostrowski, feligrés de la iglesia católica San Pedro en Eaton Rapids, Michigan, compartió su historia con la diócesis en una entrevista el 1 de noviembre.

Cuando sus síntomas de COVID-19 empeoraron, Ostrowski fue ingresado el 25 de julio en el Hospital Sparrow, en Lansing.

“Y luego, una noche, estaba sentado allí y me desperté y sentí que había mucha oscuridad a mi alrededor, mucha desesperación sobre mí, y noté que había alguien sentado al costado de mi cabecera. Yo no podía volverme para ver quién era, todo lo que podía ver eran sus piernas y su túnica marrón”, dijo Ostrowski, y agregó que inicialmente pensó que podría ser su ángel de la guarda.

Esa aparente visita ocurrió el 30 de julio, en la fiesta del Beato Solanus Casey. La noche siguiente, 31 de julio, la misma figura con túnica marrón apareció nuevamente en la habitación del hospital, aunque esta vez la figura estaba sentada a los pies de su cama con las manos en los muslos.

“Se sentó allí y fue entonces cuando me di cuenta de que este no era solo mi ángel. Este es un santo. Es alguien especial”, recordó Ostrowski, quien luego comenzó a rezar y “suplicar” por su vida. Le dijo a la figura que no quería que sus hijos crecieran sin él.

“No hubo respuesta. Era como si estuviera hablando con una estatua. Nada. Y luego dije: 'Bueno, si me salvas, nunca volveré a usar el nombre de Dios en vano'. Y saltó como si hubiera ganado la lotería. Quiero decir, fue algo sorprendente. Y corrió al lado de mi cama. Y cuando corría, era como un movimiento flotante y que brincaba”, dijo Ostrowski.

“Y extendió la mano y tocó mi caja torácica debajo del brazo y luego en la parte inferior de mi caja torácica. Recuerdo haber levantado un poco el brazo, pero todo fue muy rápido. Y luego dio un paso atrás, y sentí que había una tranquilidad que se apoderó de mí y me sentí muy relajado y cómodo. Sabía que era salvo”, comentó.

Al día siguiente, la esposa de Ostrowski, Kathleen, le mostró una fotografía del Beato Solanus. El hombre lo reconoció instantáneamente como la figura que lo había visitado dos veces.

El P. Solanus Casey era un sacerdote capuchino que vivió gran parte de su vida en el monasterio de San Buenaventura en Detroit. Fue conocido durante su vida como un hacedor de maravillas, por su gran fe y por sus habilidades como consejero espiritual, pero especialmente por su gran atención a los enfermos. Fue beatificado en una ceremonia celebrada en Ford Field (Detroit) en 2017.

La familia Ostrowski y sus amigos habían estado orando al Beato Solanus en los días previos a los eventos del 30 al 31 de julio, aunque Ostrowski dijo que “realmente no sabía de qué se trataba ni qué había hecho”.

El 3 de agosto, la condición de Ostrowski se deterioró, lo conectaron a un ventilador y entró en coma inducido. Dos días después fue trasladado en avión al Lutheran Hospital en Fort Wayne, Indiana, donde lo colocaron en una máquina de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), que opera un pulmón artificial para pacientes con problemas respiratorios graves.

Da la casualidad de que el hospital de Fort Wayne está a pocos kilómetros del antiguo convento de Saint Felix en Huntington, donde el Beato Solanus pasó la mayor parte de los últimos 10 años de su vida. Después de un mes, Ostrowski pudo caminar nuevamente con la ayuda de la máquina ECMO.

“Los otros médicos de UCI dijeron que era un milagro y no podían creer lo bien que me estaba yendo. Me quitaron el ventilador. Pude respirar por mi cuenta, sin parar. No tuvieron que volver a ponermelo [durante el día]. Y dijeron que eso nunca pasa”, relató Nolan Ostrowski.

“Han pasado un par de meses desde que me desconecté de la máquina ECMO, lo estoy haciendo muy bien, y creo que es por el evento que me sucedió”, añadió.

El 1 de octubre, Ostrowski regresó a casa con su familia en Eaton Rapids. Ellos realizaron una peregrinación de acción de gracias a la tumba del Beato Solanus Casey en Detroit.

También han escrito a los responsables de promover la causa de canonización del Beato Solanus. Es una causa que requiere un milagro atribuible más para que el “Beato Solanus” sea declarado “San Solanus” por el Vaticano.

“Bueno, siento que va a suceder de todos modos. Si mi parte en esto es hacer que suceda, sería genial”, dijo Ostrowski. 

Su esposa Kathleen agregó: “Sería genial, pero también siento que Solanus seguirá haciendo lo que está haciendo”.

Recientemente, la familia Ostrowski escuchó a los promotores de la causa del Beato Solanus para agradecerles por compartir su historia, pero explicó que después de consultar con sus médicos asesores, no pretenden que la recuperación de Ostrowski sea considerado como un milagro oficial, debido al hecho de que puede haber alguna explicación médica.

Aun así, los Ostrowski se sienten bendecidos por lo que les sucedió y están felices de que su historia se mantenga en el archivo como parte del proceso de canonización.

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en CNA.

Etiquetas: Estados Unidos, Milagro, Beato Solanus Casey

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