4 de julio de 2019 8:19 pm

¿Suspender procesión del Sagrado Corazón por mal tiempo? Esto respondió sacerdote

Redacción ACI Prensa

Sagrado Corazón de Jesús
Sagrado Corazón de Jesús

Hace unos días se celebró la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y, como en muchos lugares, en una parroquia de Buenos Aires (Argentina) se hicieron los preparativos para la procesión. Sin embargo, una funcionaria preguntó al párroco si por el mal tiempo que se avecinaba suspendería esta actividad religiosa. La respuesta que dio el sacerdote fue el inicio de una reflexión.

Los hechos ocurrieron en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Cambaceres, en Buenos Aires y, tal como relató su párroco, el P. Christian Viñas, ese 28 de junio amaneció frío y lluvioso, incluso el partido de fútbol entre las selecciones de Argentina y Venezuela de la Copa América poco garantizaba la participación de los fieles en la procesión que “mucho trabajo” había costado preparar.

“La inclemencia meteorológica me hizo prever que, como en otras ocasiones, se sucederían los llamados telefónicos para preguntar sobre eventuales cambios de programa. Estaba pensando en eso cuando, en efecto, se registró la primera consulta”, dijo el sacerdote en un relato enviado a ACI Prensa.

El primer llamado telefónico vino de una funcionaria de la dirección de tránsito de la municipalidad que preguntó: “¿Qué pasará si llueve?”. “Nos mojaremos”, contestó el párroco.

“¿No se suspende, entonces?”, insistió la voz al otro lado. A lo que el P. Viñas respondió: “¿Se suspende, acaso, un acto político por lluvia, por un partido de fútbol o un recital de rock? ¡Con muchísima más razón no puede suspenderse una procesión! ¡Cristo no se bajó de la Cruz por mal tiempo!”, exclamó. 

Ante esta respuesta, la funcionaria confirmó que irían dos unidades móviles para garantizar la seguridad, el P. Viñas agradeció la disponibilidad. “¡Muchísimas gracias, los esperamos! ¡Dios la guarde! ¡Y acuérdese de que Dios atiende de 0 a 24, sea el tiempo que fuese!”, expresó. 

El sacerdote dijo que “otros llamados quedaron registrados en el contestador” y, ante la imposibilidad de responderlos, dejó grabado el mensaje: “La procesión no se suspenderá por mal tiempo”.

A eso de las 5 p.m., en el momento que comenzaba la procesión cayó una lluvia intensa. Ya que no había “hombres corpulentos” para cargar el anda, subieron la imagen a uno de los vehículos. 

No más de doce personas fueron las que recorrieron los tres kilómetros por el barrio de Cambaceres y Villa Tranquila.  

Debido al partido de fútbol, “las calles estaban desérticas y nuestro rezo del Rosario y los cánticos eran opacados por los relatores televisivos y los eufóricos gritos de los hinchas. Algunos se distraían, por algún momento, mirándonos por la ventana, con sonrisas burlonas, un dejo de asombro y hasta gestos de conmiseración”, relató el presbítero.

También, algunos fieles y enfermos se asomaron desde sus casas para recibir la bendición. “El Sagrado Corazón de Jesús, una vez más, salía al encuentro de sus hijos más necesitados. Con una Iglesia en salida, en la que se insiste mucho últimamente, y que en realidad, viene saliendo desde Pentecostés, hace dos mil años”.

“Ese Corazón que tanto amó al mundo y que, como le dijera el propio Señor a Santa Margarita María Alacoque, solo recibe ‘ingratitudes, indiferencias y menosprecios’; especialmente en el Santísimo Sacramento del Altar; intentaríamos como limitado rebaño, darle nuestro homenaje de amor, ofreciendo también, la mortificación y penitencia del frío y de la lluvia, en reparación y desagravio a su Divina Majestad”, reflexionó el sacerdote.

El P. Viñas dijo que ya de regreso en el templo, “totalmente empapados”, agradeció a los fieles por “el testimonio que acababan de dar, desafiando todos los obstáculos y por haber preferido el motivo de llevar a Jesucristo, antes que mil pretextos”.

En ese momento, “pensé en la respuesta que le dio la inolvidable Madre Angélica, fundadora de EWTN, a un periodista cuando le preguntó cómo una monja de clausura, con apenas 400 dólares y en un galpón del convento, pudo fundar el canal católico más grande del mundo”.

El sacerdote recordó que la “contundente e inapelable contestación de la religiosa fue: “Si yo no me atrevía a hacer lo ridículo, Dios nunca hubiera hecho lo milagroso”.

En esos breves instantes el P. Viñas también pensó en los sacerdotes y fieles perseguidos y asesinados de México, Nigeria, Irak, Siria, y “en tantos y tantos hermanos, de otras partes del mundo, que no solo se mojan un momento, sino que están dispuestos a cualquier sacrificio, incluso el de la propia vida, por Jesucristo, y su amadísima Iglesia”.

“Y me sentí honrado de no sucumbir ante la lógica mundana que mide todo con la vara de riesgo beneficio”, “y me sentí halagado como padre, de contar con ese pequeñísimo resto fiel que, especialmente a través de los niños, volvió a darme una maravillosa lección de eternidad”, concluyó el sacerdote.

Lea la reflexión completa AQUI 

Etiquetas: sacerdote, Sagrado Corazón de Jesús, Iglesia en Argentina, Buenos Aires, Solemnidad, procesión, tiempo

Recibe nuestras noticias por email:

Escriba su nombre y dirección de email para recibir el boletín diario de noticias de ACI Prensa.

Comentarios