4 de abril de 2014 3:45

Superior jesuita en Canarias revela aspectos inéditos de San José de Anchieta, el “Apóstol de Brasil”

Redacción ACI Prensa

San José de Anchieta (Imagen saojudasbh.com.br1)
San José de Anchieta (Imagen saojudasbh.com.br1)

El misionero jesuita José de Anchieta, incluido por el Papa Francisco en el libro de los santos este jueves 3 de abril, nació en la localidad tinerfeña de San Cristobal de la Laguna (España) en 1534 y es considerado el “Apóstol de Brasil”. El superior de los jesuitas en las Islas Canarias, el P. Juan Luis Veza, explica a ACI Prensa como se ha vivido la noticia en la región de donde es originario el santo y algunos detalles poco conocidos de este ejemplar y heroico sacerdote que evangelizó a los indígenas brasieños, llegando incluso a ser su prisionero.

“En Tenerife si existe una gran devoción a José de Anchieta”, explica. “En los años 60 Brasil regaló una escultura de este nuevo santo a Tenerife. En esa época yo estudiaba allí y pude ver en primera persona este regalo desde Brasil. Una escultura de cinco metros que quería homenajear a la ciudad que vio nacer a Anchieta”, recuerda.

“Es una escultura moderna. Es una figura humana con unos pies grandes, unas manos grandes y un cayado. Está caminando, en alusión al recorrido que hizo en varias ocasiones por toda la costa de Brasil de Norte a Sur y unas manos que bendicen”.

“En Brasil tiene una gran fama. Allí lo consideran casi un héroe porque fue el fundador de la ciudad de Sao Paulo, por eso los brasileños le tienen como personaje nacional y le guardan una estima y una veneración enormes”, precisa.

José de Anchieta nació en el siglo XVI en La Laguna, de familia vasca y emparentada con San Ignacio de Loyola. Con 14 años va a estudiar Artes en la Universidad de Coimbra, una de las mejores en ese momento y se convierte en un profundo conocedor del latín. Allí conoce la Compañía de Jesús y pide el ingreso.

Según cuenta el P. Juan Veza “con 19 años es enviado a Brasil, una de las misiones más fuertes en la época. Él se interesa no solo por las costumbres de los indígenas tupi, que chocaban mucho con la mentalidad de occidente porque eran antropófagos y se emborrachaban con frecuencia, sino que también aprende su lengua”.

Anchieta aprendió el idioma convirtiéndose en un experto en ella, y formador de los siguientes misioneros. “Escribe la primera gramática en el mundo de la lengua de estos indígenas, la sistematiza. Además para catequizar escribe pequeñas obras de teatro populares. Por eso es considerado uno de los primeros autores de Brasil”, explica el P. Veza.

“Mientras estuvo prisionero de una tribu indígena escribía versos a la Virgen en la arena de la playa en latín y los iba aprendiendo de memoria. Esos versos terminaron siendo un poema de cientos y cientos de versos que cuentan su devoción y su amor por la Virgen. Lo retuvo íntegro en su memoria hasta que pudo escribirlo más tarde”, cuenta el superior jesuita.

En la actualidad, seis jesuitas canarios viven y trabajan en América Latina. Paraguay, Brasil y Ecuador donde se dedican a la educación, la espiritualidad y el acompañamiento de los pueblos indígenas.

Desde el 7 al 9 de junio, fiesta de San José de Anchieta, la Compañía de Jesús en Canarias celebrará tres días para “agradecer a Dios el ejemplo de San José de Anchieta y de tantas presencias que nos invitan a la lucha esperanzada por los más desfavorecidos, también ahora, en estos tiempos que nos toca vivir” en la iglesia de San Francisco de Borja, en Las Palmas de Gran Canaria, encomendada actualmente a los jesuitas.

La canonización equivalente

La canonización de San José de Anchieta es una "canonización equivalente" o extraordinaria: no ha tenido un segundo milagro obrado por intercesión del beato cuya veneración es pública, muy extendida y que ya tiene un buen tiempo de manera continuada en la Iglesia. Por eso el Papa reconoce y ordena, en pleno uso de sus facultades como Pontífice, el culto público y universal.

Esto, señala el P. Juan Luis Veza, “no es la primera vez que tiene lugar, otros Papas ya lo habían hecho antes, aunque sí es cierto que no se trata de algo muy frecuente”.

“Hay santos que son personas de reconocido valor cristiano, como es el caso de Anchieta, pero por distintos motivos no ha aparecido nadie que haya recibido un milagro por su intercesión, algo que es necesario para ser elevado a la santidad”, explica el sacerdote.

“Estos son casos particulares, que se quedan anclados en el tiempo, ‘atascados’, por así decirlo. Por eso el Papa, ante la vida de un personaje grandioso, puede decidir ‘sacarlo del atasco’ y en virtud de esa capacidad que tiene como Papa declararlo santo”, asegura.

Según afirma el superior de los jesuitas en Canarias, “las ceremonias de las canonizaciones ‘equivalentes’ suelen ser un poco más discretas que las otras canonizaciones, que tienen lugar en una Misa en la plaza de San Pedro. Las ‘equivalentes’ son más discretas, pero igual de válidas”.

El Papa Francisco celebrará el próximo 24 de abril a las 6:00 p.m. la misa de acción de gracias por la canonización de José de Anchieta en la iglesia de San Ignacio en la que estará presente el Obispo de Tenerife Mons. Bernardo Álvarez.

Etiquetas: Brasil, España, Santos, Jesuitas, Papa Francisco, Beato José de Anchieta

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