Cargando...

Cardenal Parolin: Hoy es más difícil vivir celibato pero no es la causa de los escándalos

Por Alvaro de Juana

Cardenal Pietro Parolin / Foto: FlickrUKInHolySee_(CC-BY-NC-2.0)
Cardenal Pietro Parolin / Foto: FlickrUKInHolySee_(CC-BY-NC-2.0)

VATICANO, 09 Ene. 16 / 10:29 am (ACI).- En una entrevista a Radio Vaticano, el Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, explicó que el celibato es un gran don de Dios a la Iglesia y no es la causa de los escándalos que protagonizan miembros del clero.

Sobre el celibato subraya que “vivirlo en la sociedad actual” es “menos fácil respecto a otro tiempo”. “Antes existían muchas más ayudas por así decir ‘externas’. Todo hoy es más complejo. Pero el celibato es un gran don que el Señor ha hecho a la Iglesia, por el que hay que estar profundamente agradecidos, y ciertamente no es eso, en cuanto tal, la causa de los escándalos que involucran a los sacerdotes”.

“Causa de ello son la inmadurez y la fragilidad de las personas, su malicia, la escasa formación, la insuficiencia de discernimiento, etc. Uno de los principales esfuerzos por hacer es el de una seria y eficaz educación afectiva, comenzando desde la familia, ayudada por la escuela, y proseguir después con ella en el tiempo de seminario”. En definitiva la “maduración del amor hasta su madurez, que es el don de sí y que se puede vivir en plenitud tanto en el matrimonio como en el celibato”.

Por otro lado, el Cardenal habla de su papel como Secretario de Estado de la Santa Sede y dice vivirlo “como una gracia” porque –asegura– “es de verdad un don grande del Señor estar cerca al Sucesor de Pedro en la tarea de confirmar a los hermanos en la fe o tenerles en la comunión de la Iglesia”. Pero “lo vivo también como una gran responsabilidad, para ser capaz de ofrecer una contribución que sea la más competente y eficaz posible, en un momento difícil y complejo como el que está viviendo la humanidad”.

ha hecho un repaso por algunos acontecimientos de su vida y ha hablado de las reformas que está realizando el Papa Francisco. También se ha pronunciado sobre la vocación de los sacerdotes y asegura que “el celibato es un gran don que el Señor ha hecho a la Iglesia”.

Sobre la misión y tareas del sacerdote piensa que “siempre son las mismas”: llevar a Dios a la gente y llevar a la gente a Dios”. “Y no a un Dios cualquiera, sino al Dios de Jesucristo, al Dios del Evangelio”.

Se trata de “una misión que no cambia por las mutaciones de las situaciones o de las contingencias históricas; una misión que hoy es tanto o más impulsada cuanto más parece oscurecerse el horizonte de la fe y nuestro mundo parece estar más secularizado”, afirma.

“El sacerdote debe ser un hombre de Dios, un signo creíble, y cuanto más posible sea, luminoso de su presencia de amor y de salvación en el mundo, un puente que permita y favorezca el encuentro con Aquél que solo es capaz de dar sentido y significado a la vida, de responder a los interrogantes más profundos, de enseñar a amar y a ‘gastarse’ por todos, y, especialmente, por los más pobres y abandonados”.

Parolin recuerda en la entrevista que el Pontífice habla a menudo de lo necesario que es acudir a las periferias geográficas y existenciales. “No hace otra cosa que recordarnos, simplemente, que el sacerdote, como Cristo, en la persona que actúa, es enviado a evangelizar a los pobres”.

Por eso cree que la formación en los seminarios debe prestar atención a esta dimensión y tiene que ser capaz de “preparar a los futuros sacerdotes a evangelizar a los pobres y dejarse evangelizar por los pobres”.

Parolin explica que el Papa habla a menudo de la dimensión misionera de la Iglesia y de la necesidad de reformar las estructuras “para tener la transparencia de Jesús”. “La misión del Secretario de Estado resuena para mí como un llamado particular y urgente a ser un testimonio creíble y a ponerme en actitud de constante y sincera conversión”.

Además, revela que “querría ser capaz, tomando como ejemplo al Papa, de mostrar siempre, también en las cuestiones más burocráticas, el rostro acogedor y misericordioso de la Iglesia jerárquica”.

El purpurado habla también de su vocación y explica que “no hubo una señal particular”. “Me siento muy normal en este aspecto”, asegura. “La mía es la historia de un chico al que el Señor ha llamado en las circunstancias comunes y corrientes de la vida y que ha tenido la gracia de encontrar a quien, alrededor suyo, ha sabido ayudarlo a cultivar la semilla de la vocación y a hacerla fructificar”.

También te puede interesar: 

 

Etiquetas: Vaticano, Sacerdotes, celibato, Papa Francisco, pobres, Secretario de Estado, Misión, Reforma de la Curia, Celibato sacerdotal, Cardenal Pietro Parolin, Secretario del Estado Vaticano

Comentarios

Síguenos:

Actividad reciente: