En una Misa presidida por el Obispo de Santander, Mons. José Vilaplana, la religiosa Esperanza Zorroza Landía de 94 años de edad, celebró en el monasterio cisterciense de Liérganes, sus Bodas de Diamante (75 años) de profesión monástica.

Durante la Eucarística celebrada en el monasterio cántabro, la religiosa renovó sus votos en presencia de numerosos monjes y monjas cistercienses de diversos monasterios, sacerdotes diocesanos, familiares de la religiosa –su hermano entre ellos– y numerosos feligreses de la zona.

La madre Esperanza Zorroza entró en el monasterio cisterciense en 1929, a los 17 años, y cuatro años más tarde realizó su profesión solemne. Ahora, 75 años después ha vuelto a renovar su compromiso “con el mismo fervor que hace 75 años, leyendo la cédula con una explosión y entonación de vitalidad, demostrando la clarividencia de que goza”, dio a conocer el monasterio a través de la agencia Ivicon.

En la homilía, Mons. Vilaplana, expresó su gratitud por la respuesta de fidelidad de la Madre Esperanza y resaltó que “el secreto de la fidelidad es el amor”.

Tras la renovación de su profesión, fue colocada, en la cabeza de la madre Esperanza, una corona de azucenas y guirnaldas blancas, “signo de su fiel combate en el servicio divino”, explicaron las religiosas de clausura.

Las religiosas cistercienses de Liérganes afirmaron que este acontecimiento es un mensaje para la sociedad actual y “un acto de alabanza a Dios por la fe que ha depositado en el hombre”. “Es un momento de alegría, que nos recuerda que Dios puede seguir significando una plenitud total en la vida de las personas”, concluyeron.

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