17 de abril de 2019 8:04 pm

Reflexión de Benedicto XVI sobre abusos es como “lluvia en el desierto”, dice Arzobispo

Redacción ACI Prensa

Benedicto XVI. Foto: Alan Holdren / ACI Prensa
Benedicto XVI. Foto: Alan Holdren / ACI Prensa

El Arzobispo de Filadelfia (Estados Unidos), Mons. Charles Chaput, afirmó que el documento del Papa Emérito Benedicto XVI sobre los abusos sexuales en la Iglesia, publicado el 10 de abril, es como “lluvia en el desierto”.

En todo su texto, “Ratzinger tiene momentos de profundidad y genialidad que caen como lluvia en el desierto, especialmente hoy”, afirma el Prelado en su columna “Benedicto y el escándalo” publicada en la revista estadounidense First Things, en la que comenta el documento del Papa Emérito sobre los abusos sexuales en la Iglesia.

Al comienzo de su columna, Mons. Chaput cita al filósofo italiano Augusto Del Noce, que en la década de 1960 publicó un ensayo titulado “La Escalada del Erotismo” en la que anunciaba lo que sucedería tras la revolución sexual en Europa.

Según el Prelado, el filósofo explicó que “la batalla decisiva contra el cristianismo puede ser peleada solo al nivel de la revolución sexual. Y por lo tanto el problema de la sexualidad y el erotismo es el problema fundamental de hoy desde el punto de vista moral”.

El Arzobispo de Filadelfia explicó que Del Noce “tenía razón y por obvias razones. El sexo es un vínculo poderoso y un corrosivo fiero, por lo cual históricamente casi todas las culturas humanas lo han rodeado de tabúes que ordenan su integración armoniosa con la vida cotidiana”.

Para Mons. Chaput, “el afán ingenuo –estúpido no sería lo suficientemente fuerte para los propósitos de Del Noce– de muchos progresistas de la Iglesia de mitad del siglo XX cuando aceptaron, o al menos acomodaron, la licencia sexual como una forma de liberación humana, fue lo que llevó al colapso intelectual de toda una generación de teología moral católica. Desde 1960 esa licencia se convirtió en una expansión de disfunción sexual y social, conflicto y sufrimiento: todo eso predicho por Del Noce”.

“Desafortunadamente, las lecciones de los 60’s son firmemente ignoradas hoy por muchos de la clase intelectual de la Iglesia. Puesto en términos simples, el sexo está íntimamente ligado a la antropología, para el propio entendimiento humano y el propósito del cuerpo. Por ello, para que la Iglesia siga siendo Iglesia, no puede haber acuerdos con conductas fundamentalmente contrarias con la Palabra de Dios y el entendimiento cristiano de la persona humana como imagen de Dios”.

Todos los intentos de hacer esto último, continuó el Arzobispo, “llevaron a lo que el Papa Emérito Benedicto XVI llamó apostasía silenciosa. Me viene a la mente la situación actual de la Conferencia Episcopal Alemana, pero el problema va más allá del de una Iglesia local”.

Ante esta situación, las palabras del Papa Emérito en su reciente reflexión “son tan claras y penetrantes como siempre”.

Tras señalar que los sacerdotes y obispos también son afectados por la situación de hoy, el Arzobispo de Filadelfia resalta que “Ratzinger ubica el origen de la crisis actual en el giro deliberado hacia la anarquía sexual que marcó mucho a la Europa de los 60’s, así como el completo fracaso de los teólogos morales católicos para contrarrestarla”.

Para Mons. Chaput, Benedicto XVI también resalta, “como lo hizo Del Noce, el pequeño y sucio secreto de la revolución sexual: relajar las normas no reduce el apetito por la violencia, incluida la sexual. Hace exactamente lo contrario”.

En su escrito, el Arzobispo recordó los grupos homosexuales que se establecieron en los seminarios a los que se refiere Benedicto, y también describe “un problema que infectó el liderazgo” en la Iglesia citado por el Papa Emérito: “Por encima de todo se estableció la ‘conciliaridad’ como un criterio para el nombramiento de nuevos obispos, que podía entenderse de varias maneras’”.  

Tras explicar que inicialmente se manejó de manera inadecuada el problema de los abusos sexuales, el Arzobispo de Filadelfia destacó que “Benedicto XVI permanece en silencio ante lo que muchos ven como la persistente resistencia de Roma para nombrar cándidamente el asunto esencial del problema de los abusos sexuales del clero, que no es principalmente un asunto de privilegios clericales sino un patrón de homosexualidad predatoria”.

Mons. Chaput alabó luego al Papa Emérito por ser “especialmente incisivo al hablar de los muchos católicos contemporáneos que tratan a la Eucaristía –la presencia real de Dios en medio de nosotros, la fuente y culmen de la vida cristiana – como ‘un mero gesto ceremonial’”.

El Arzobispo recordó también la importancia de tener en cuenta que, a pesar de “los malos peces” o la “mala hierba”, la Iglesia, que también está hecha de mártires, es esencialmente un medio de salvación.

“Hacia el final de su ensayo de 1970, Augusto Del Noce afirma que ‘será necesaria una enorme revisión cultural para dejar realmente atrás los procesos filosóficos que han encontrado hoy una expresión en la revolución sexual actual’”.

“La mala noticia –concluyó el Arzobispo de Filadelfia– es que muchos de los católicos de hoy parecen no tener la voluntad ni la capacidad para realizar esta tarea. La buena noticia es que algunos de nuestros líderes todavía tienen el coraje de hablar con la verdad”.

Etiquetas: Benedicto XVI, Iglesia, Abusos sexuales, Mons. Charles Chaput

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