5 de febrero de 2019 - 9:22 PM

Recuerdan aniversario de muerte de Cardenal Pironio, precursor de las JMJ

Redacción ACI Prensa

Cardenal Eduardo Pironio / Foto: Facebook Cardenal Eduardo Francisco Pironio
Cardenal Eduardo Pironio / Foto: Facebook Cardenal Eduardo Francisco Pironio

El 5 de febrero la Iglesia en Argentina recordó el 21 aniversario de muerte del Cardenal Eduardo Pironio, para pedir especialmente por el proceso de beatificación de quien fue precursor de las Jornadas Mundiales de la Juventud.  

Las Misas de Acción de gracias comenzaron el domingo 3 de febrero en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, lugar donde descansan los restos del Purpurado argentino. 

Durante su prédica, el Obispo de Nueve de Julio, Mons. Ariel Torrado Mosconi, manifestó que el Cardenal Pironio “fue un profeta de la civilización del amor en tiempos difíciles predicando y testimoniando la esperanza. Cabe, y es necesario, que nosotros también continuemos esta estela, esta huella, que nos marcó. ¡Y que no es otro que el camino de Jesucristo a través de la Iglesia!”.

“Nuestro querido cardenal fue hombre de diálogo, unidad y paz, positivo, optimista y alegre, simple, sencillo y pobre. Conductas, actitudes y valores tanto más necesarios como faltantes están en nuestra época”, agregó.

En la Misa participaron amigos, familiares del Cardenal, promotores de la causa de beatificación, el presidente nacional de la Acción Católica Argentina-Rafael Corso, la vicepresidenta primera nacional, Claudia Carbajal, entre otras autoridades. 

La celebración concluyó con una oración a los pies del altar del Sagrado Corazón, lugar donde se encuentra la tumba del Cardenal Pironio. 

Este 5 de febrero fueron oficiadas otras Misas en el Monasterio de las Carmelitas Descalzas de Buenos Aires, en el Centro Cultural Cardenal Pironio, donde luego se proyectó un video sobre la estrecha colaboración del Purpurado en las Jornadas Mundiales de la Juventud; y en la Iglesia Catedral de Mar del Plata con el Obispo Mons. Gabriel Mestre.

Cofundador de las JMJ

Eduardo Francisco Pironio nació el 3 de diciembre de 1920 en la localidad de 9 de Julio (Argentina) y fue el menor de 22 hermanos. Fue ordenado sacerdote el 5 de diciembre de 1943 en la Basílica de Luján.

Durante el Gobierno de Domingo Perón, en 1955, fue apresado en La Plata junto con el Cardenal Antonio Quarracino, entonces Arzobispo de Buenos Aires.

Se desempeñó como rector del Seminario Metropolitano de Villa Devoto. En 1964 fue nombrado Obispo Auxiliar de La Plata, en 1972 Obispo de La Plata y ese mismo año nombrado Presidente del CELAM.

Fue en este cargo que sufrió las principales amenazas de la dictadura militar. El diario Clarín recuerda que el 9 de mayo de 1976 desapareció la decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Católica de Mar del Plata, María del Carmen Maggi, episodio interpretado como una advertencia concreta hacia su propia persona.

La figura del Cardenal Pironio fue siempre muy apreciada por la Iglesia en Argentina, debido a su espiritualidad, su compromiso y su afabilidad de la mano de un cierto carisma y una trayectoria eclesial sobresaliente.

En 1975 Pablo VI lo designó Pro-Prefecto de la Sagrada Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares, dicasterio del que luego fue Prefecto. En 1976 fue creado Cardenal.

En 1984 fue nombrado Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos. Fue en este cargo, bajo el pontificado de San Juan Pablo II, cuando el Cardenal Pironio organizó la primera Jornada Mundial de la Juventud en Roma (1985) y las que siguieron en Buenos Aires (1987), Santiago de Compostela (1989), Częstochowa (1991), Denver (1993) y Manila (1995).

Fue gran impulsor de la pastoral juvenil, implementando las catequesis, documentos y distintas actividades para la evangelización de los jóvenes.

San Juan Pablo II recordó el gran aporte del Cardenal Pironio durante el funeral del Purpurado el 7 de febrero de 1998. “¿Cómo olvidar la gran aportación que dio a las celebraciones de las Jornadas Mundiales de la Juventud? Quisiera dar gracias públicamente aquí a este hermano nuestro, que me prestó una gran ayuda en el ejercicio de mi ministerio petrino”, expresó.

Luego de padecer un cáncer óseo muy doloroso durante 14 años, que lo mantuvo postrado en cama los últimos cinco meses, falleció en Roma el 5 de febrero de 1998. Siete días después su restos fueron trasladados a Argentina. 

El Papa Benedicto XVI lo declaró Siervo de Dios el 23 de junio de 2006.

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Etiquetas: Argentina, Muerte, Cardenal Eduardo Pironio, Congregación para las Causas de los Santos, Aniversario

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