24 de octubre de 2016 10:35 pm

National Geographic se rinde ante la “vida secreta” de las monjas de clausura

Redacción ACI Prensa

Pronto aprendí que ellas se divierten, ríen y bailan, cuán humanas y femeninas son, expresó la reportera de National Geographic, Marcela Taboada, al referirse a las religiosas de clausura de México y cuyas “vidas secretas” relató en un artículo de esta famosa revista.

Taboada, cuyo texto y fotos aparecerán en la edición de noviembre, relató que cuando empezó este proyecto, “pensé en las monjas como siempre tristes y serias. Pero ellas aman reír y ser alegres”.

La periodista mexicana explicó que siempre le ha gustado saber qué hacen las personas detrás de sus actividades públicas. “Ya sea que tome fotos del béisbol o ballet, me gusta dar una mirada detrás de la cortina y ver las vidas de las personas tal como son en realidad. Así que cuando me dieron una beca para trabajar tres años documentando a monjas católicas de clausura en los monasterios de México, tomé la oportunidad”, señaló.

Para poder retratar la vida diaria de las religiosas católicas, Taboada se levantaba a las 4:30 a.m., a la misma hora en que las hermanas inician su jornada. “Su canto devocional era mi despertador. Entonces solía ser su sombra mientras ellas recitaban sus oraciones diarias y sus coros, lavaban, limpiaban y cocinaban”, relató.

“Las monjas católicas de clausura –señaló-, realizan tareas durante todo el día, y que incluyen decorar los altares con flores, lavar y secar la ropa, planchar la ropa con almidón y armar las mesas del banquete después de un evento”.

“Pronto aprendí que ellas se divierten. Ríen y bailan, juegan cartas y otros juegos. Escuchan rock and roll. Una monja que conocí es una gran fanática del fútbol. Ella veía la televisión y seguía a los equipos que le gustaban, rezaba por los jugadores y brincaba de alegría cuando ellos ganaban”, afirmó al recordar a las religiosas de clausura que conoció en los conventos mexicanos.

Por ejemplo, entre las fotos que National Geographic publica, está una de la hermana Reina María, una novicia de 23 años de la Orden de las Carmelitas Descalzas en Puebla, que juega vóley para recrearse luego de un largo día de trabajo y oración.

Así como la Madre María del Carmen y la hermana Virginia, ambas frente a una mesa de bocaditos preparada para compartir con religiosas de nueve conventos que llegan para una reunión de la Orden Concepcionista.

“Cuando les pregunté por qué habían tomado sus votos, algunas me dijeron que habían recibido una llamada”, indicó Taboada. “Entonces había dos hermanas que solían tocar en una banda de rock y llegaron a ser monjas para encontrar un sentido espiritual”, añadió.

El artículo de National Geographic también retrata a la hermana Teresa de 83 años, “cuando yo estaba esperando para entrevistar a la abadesa del convento”. “Dos novicias la sostienen en brazos y le ayudan a sentarse en una silla de madera. Ella tiene lupus. Cuando me acerqué, ella no podía levantar su cabeza. Pero cuando me arrodillé para hablarle, ella habló muy claro.

Tras relatar su experiencia con las hermanas, Taboada concluye su artículo afirmando que “mi objetivo con esta serie es mostrar las vidas diarias de las personas cuyo retiro las hace invisible. Quiero que todos vean cuán vivas están ellas, cuán humanas y femeninas. Tal vez un día su estilo de vida de siglos se extinga. Pero eso no ocurrirá todavía”.

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Etiquetas: Vida consagrada, Religiosas, Monjas de clausura

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