8 de marzo de 2015 - 4:05 PM

Los mandamientos están “inscritos a fuego” en nuestra naturaleza, dice Obispo

Redacción ACI Prensa/EWTN Noticias

Imagen referencial / Vitral de los Diez Mandamientos. Foto: James Perkins (CC-BY-NC-SA-2.0)
Imagen referencial / Vitral de los Diez Mandamientos. Foto: James Perkins (CC-BY-NC-SA-2.0)

El Obispo de Córdoba (España), Mons. Demetrio Fernández, ha enviado su carta pastoral semanal en la que habla de los diez mandamientos como camino "de la vida para toda persona", y "fundamentales para todas las religiones monoteístas y han sido llevadas a plenitud por el mismo Jesús en el sermón de la montaña, las Bienaventuranzas".

También recuerda que forman parte "de nuestro ADN, son nuestras señas de identidad que "están inscritos a fuego en nuestra propia naturaleza humana". Mons. Fernández explica que "para Jesús la guarda de los mandamientos es un punto clave de su discipulado para alcanzar la vida eterna. 'Si me amáis, guardareis mis mandamientos'".

Según explica el Prelado, la iconografía nos presenta a Moisés con dos tablas de la Ley, recibidas de Dios mismo. En la primera tabla se encuentran los mandamientos para con Dios y en la segunda tabla los mandamientos para con el prójimo. "Recientemente el papa Francisco nos recordaba que no podemos eliminar una de las tablas para quedarnos con la otra. No podemos intentar cumplir los mandamientos para con Dios y olvidarnos de los mandamientos para con el prójimo, o viceversa", asegura el Obispo de Córdoba.

Además, Mons. Fernández subraya que el principal mandamiento es 'amarás…' porque "la persona humana está hecha para amar y ser amada y cuando se encuentra con el amor, se siente feliz". Un mandamiento de Dios que, según las palabras de san Juan Pablo II "coincide con la aspiración más profunda de nuestro corazón: amar".

Según explica el Obispo, a veces se entienden mal los mandamientos de Dios "como si fueran preceptos externos, como normas de tráfico que hay que cumplir aunque te cueste, como si fueran fruto del esfuerzo humano, muchas veces titánico. Y no es así".

Por eso asegura en su carta que "los mandamientos ante todo son dinamismos interiores de la vida de Dios en nosotros", algo que explica como nuestro ADN, nuestras señas de identidad que "están inscritos a fuego en nuestra propia naturaleza humana".

"En gran medida los mandamientos son gracia dada para llevarnos a la plenitud, para llegar a la santidad. Si no fuera por la gracia de Dios, no podríamos cumplir tales mandamientos. Naturaleza y gracia se conjugan en los mandamientos", explica el Obispo.

Precisamente por eso, el Prelado asegura que los mandamientos se resumen en dos: "El amor a Dios, que es fuente de todo lo demás y el amor al prójimo que es la verificación de que nuestro corazón ama de verdad" y precisa que "el amor a Dios está en el origen, porque es respuesta al amor que Dios nos tiene".

"Él ha empezado primero, nos hace capaces de amar, haciéndonos parecidos a él. Por eso, el amor a Dios es expresión de adoración, de aceptación de su voluntad, de sentirnos hijos amados de Dios", afirma el Prelado de Córdoba en su carta.

A partir de ahí, "viene amar al prójimo porque es hijo de Dios e imagen suya, aunque muchas veces la provocación al amor se produce en la relación con los demás, al constatar sus necesidades o al comprobar que podemos hacerles bien".

"Por el contrario, el pecado no es otra cosa que el rechazo de Dios en sí mismo o en sus criaturas, en sus hijos. Ofendemos a Dios cuando no le reconocemos como Dios, cuando nos olvidamos de él, cuando no lo referimos todo a él", asegura y afirma que "ofendemos a los demás cuando no los consideramos hermanos y cuando buscamos nuestros intereses egoístamente".

Etiquetas: España, Mons. Demetrio Fernández, Iglesia en España, Mandamientos, Obispos de España

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