Eduardo Cardet, miembro del Consejo Coordinador del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), llamó al movimiento democrático cubano a concertar esfuerzos para llegar al ciudadano de a pie y así “convertirnos en una propuesta viable y sólida” que lleve a la isla del totalitarismo al Estado de Derecho.

En un comunicado difundido en el sitio web del MCL, Cardet señaló que la historia ha demostrado “que no podemos continuar esperando que eventos o potencias mundiales determinen lo que por deber y responsabilidad corresponde a cada uno de los hijos de Cuba”.

Cardet, quien también es uno de los vicepresidentes de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), advirtió que “las distracciones servirán siempre al régimen para ganar tiempo y consolidar el cambio fraude. El movimiento democrático cubano, junto al pueblo, tiene que asumir esta realidad y trabajar con madurez y generosidad”.

“Debemos concertar nuestros esfuerzos de manera honesta acercándonos cada vez más al ciudadano común, al cubano de a pie y convertirnos en una propuesta viable y solida que dé respuesta definitiva a la encrucijada que en este momento esta nuestra Nación”, señaló.

“Nosotros los cubanos somos la fuerza determinante que hará cambiar nuestra sociedad, transitando del totalitarismo al Estado de Derecho. Nosotros, todos unidos, somos el motor del cambio. Transitemos el camino del pueblo. Es primavera, y pronto lloverá libertad sobre nuestra amada tierra”, afirmó Cardet.

Reformas económicas “son un fraude”

Por su parte, Ofelia Acevedo, miembro también del Consejo Coordinador del MCL, advirtió desde España que las reformas económicas que propone el régimen de Raúl Castro “son un fraude” porque excluyen a los cubanos de las oportunidades de inversión y de tener iniciativas.

En declaraciones a la agencia EFE, la viuda de Oswaldo Payá señaló que estas reformas “unen lo peor del comunismo salvaje con lo peor del capitalismo salvaje, dejan fuera los cubanos, a los que no se les permite invertir ni tener iniciativas económicas para mejorar su nivel de vida”.

Recordó que el sueldo promedio es de 30 dólares al mes y por tanto la inmensa mayoría sufre “una pobreza despiadada”, especialmente los que viven fuera de La Habana.

Asimismo, reiteró la necesidad de que una investigación internacional aclare las circunstancias en que murieron Oswaldo Payá y Harold Cepero el 22 de julio de 2012, pues aunque el régimen comunista insiste en que fue un “accidente”, las informaciones recogidas por el MCL y el testimonio de Ángel Carromero fuera de Cuba señalan que el vehículo donde viajaban fue sacado de la carretera por otro con placa del Gobierno.

Asimismo, durante la presentación de su libro “Muerte bajo sospecha”, el joven español advirtió que "la realidad es que ni Oswaldo (Payá) ni Harold (Cepero) murieron en el momento". "La realidad es que nos sacaron de la carretera y se deshicieron de los dos disidentes cubanos, por eso los europeos estamos ilesos", señaló.