21 de setiembre de 2016 - 4:10 PM

La intensa vida “sacerdotal” del seminarista que murió tras salvar a mujer en un río

POR DIEGO LÓPEZ MARINA | ACI Prensa

Brian Bergkamp / Facebook de Brian Bergkamp
Brian Bergkamp / Facebook de Brian Bergkamp

Brian Bergkamp, el seminarista de Kansas, Estados Unidos, que se ahogó tras rescatar a una mujer en el río Arkansas, hoy es recordado con honores en el “muro de los héroes” del Seminario Concepción (Missouri), donde realizó sus primeros estudios en teología.

"A pesar de que los esfuerzos de Brian fueron exitosos para salvar a esta mujer, las aguas lo cubrieron y lo arrastraron. Unas dos semanas más tarde se encontró su cuerpo. Durante su vida, y muy especialmente en aquel momento, fue un verdadero amigo de Jesús. Como el Señor, Brian dio su vida por el otro. Ponía en práctica la palabra de Dios y no era solamente un oyente”, escribió el Rector del seminario, el sacerdote benedictino P. Brendan Moss.

Según el National Catholic Register, la madre del seminarista, Teresa, resaltó que su hijo tenía “un enorme deseo de servir a Dios y ayudar a los demás, y es por eso que decidió convertirse en sacerdote".

Brian nació el 13 de enero de 1992, fue el tercer hijo de Ned y Teresa Bergkamp; y se crió en una pequeña casa de Garden Plain en Kansas.

Al terminar la secundaria se dirigió a la ciudad Atchison, en el mismo estado, para estudiar en la Universidad Benedictina. “Quería experimentar el sabor de la vida universitaria normal. Él sabía que era una buena y sólida universidad católica”, dijo su madre.

Cuando se acercaba el momento de partir para el verano, Bergkamp informó a su nuevo grupo de amigos que había decidido transferirse al seminario de Missouri.

Los directores de vocaciones suelen advertir a los seminaristas que el diablo "trabaja" intensamente en los hombres jóvenes que se preparan para el sacerdocio y Bergkamp no fue la excepción.

"Mientras más pienso en ello, descubro que Satanás hace esto porque ve el verdadero potencial que tengo como sacerdote. Los estragos que traeré a Satanás y sus deseos; la alegría y la paz que le puedo dar a la Iglesia Católica", escribió Bergkamp en una ocasión.

También escribió alguna vez que "en este momento de mi vida, creo que me convertiré en mucho más que un cura. Estoy llamado a algo más alto, que me permitirá llegar a miles de católicos".

Andrew Gaffney, un seminarista de la Arquidiócesis de Kansas, recordó que Bergkamp participó del proyecto de reconstrucción de una antigua gruta mariana cercana al Seminario Concepción, donde realizó sus estudios preparatorios de teología.

"Todo el mundo encuentra un lugar especial en el campus, un lugar donde pueden encontrar paz. La mía es la gruta y también fue la suya”, dijo Gaffney.

"Él era realmente una inspiración para nosotros en el seminario y un hombre que fue un ejemplo a seguir", dijo James Schibi, un seminarista de la diócesis de Wichita que también conoció a Bergkamp.

Después de terminar sus estudios preparatorios se trasladó al seminario Mount St. Mary en Emmitsburg, Maryland, para continuar con el tercer año de estudios en teología.

"Bergkamp amaba a Dios sobre todas las cosas y vivió su vida de acuerdo con el sacrificio de la cruz", dijo Anne Jenkins, una de sus mejores amigas.

Ella releyó algunas notas de Brian después de su muerte y se conmovió por una en especial: una descripción de las actividades que su amigo quería hacer antes morir.

"Quiero salvar la vida de alguien haciendo algo físicamente, como un héroe", escribió Bergkamp.

El Obispo de Wichita, Mons. Carl Kemme, dijo en su funeral: "él puede no haber sido un sacerdote, pero vivió y murió como uno".

Por su parte, Nichole Walz, una amiga de la universidad, habló de la última conversación que tuvo con Bergkamp poco antes de morir.

"Me dijo que no iba a pasar el 4 de julio con su familia porque quería pasar el verano como voluntario, junto con otros seminaristas, en Lord’s Diner, un comedor que alimenta a cerca de 2.500 personas al día. Él vivió de esa forma hasta su muerte, poniendo la vida de la otra persona antes de la propia, dando su vida como lo hizo Jesús”.

En cuanto a Bergkamp, antes de despedirse de sus amigos de la Universidad Benedictina, les dijo que no sabía si alguna vez sería ordenado, pero quería darle una oportunidad a Dios.

"De cualquier manera, después de todo esto, mi vida es simplemente un corto viaje al reino eterno de Dios. Mi tiempo aquí en la tierra es corto, y debo hacer lo mejor que pueda", dijo en aquella ocasión.

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Etiquetas: Estados Unidos, Muerte, Seminaristas, Iglesia en Estados Unidos, historia, fallecidos

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