5 de junio de 2019 4:45 pm

¿La Iglesia odia a los homosexuales? Un sacerdote responde [VIDEO]

Redacción ACI Prensa

Imagen referencial. Foto: Pixabay / Dominio público.
Imagen referencial. Foto: Pixabay / Dominio público.

En un reciente video publicado en su canal Teología para Millenials, el sacerdote mexicano Mario Arroyo responde a la inquietud si la Iglesia Católica odia a los homosexuales.

El P. Arroyo es doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma y catedrático de la Universidad Panamericana en Ciudad de México. Es también autor del libro “La Iglesia y los homosexuales. Un falso conflicto”.

En su video, el P. Mario Arroyo lamenta que el tema del supuesto “antagonismo” entre la Iglesia y las personas con tendencia homosexual es “uno de los temas que suelen estar más en boga en los medios de comunicación al hablar de la Iglesia”.

El sacerdote mexicano precisó que “la Iglesia tiene una propuesta muy concreta sobre la sexualidad que no es fácil de ‘comprar’, y que supone tomar en cuenta otros de los elementos que ofrece. Es decir, no solo una serie de normas sino también la oración, la ayuda que da Dios a través de los sacramentos, particularmente la recepción de la Eucaristía y la confesión. Y luego una meta de la vida cristiana que es la santidad”.

“En ese contexto se entienden se entienden las enseñanzas de la Iglesia y fuera de ese contexto parecen arbitrariedades”, dijo.

El P. Arroyo indicó que en la Iglesia “hay muchas personas que tienen inclinación homosexual”, pues “no se deja de ser de la Iglesia por tener determinada conducta sexual”.

Sin embargo, explicó, esto “no quiere decir que todas las conductas sexuales sean bendecidas o recomendadas por la Iglesia, pero también quiere decir que es un aspecto más de la vida y la Iglesia es madre y acoge a todas las personas”.

La Iglesia, añadió, “no va a bendecir todos los comportamientos, va a decir: ‘mira esto no va conforme a la doctrina de Jesucristo, pero no te voy a botar, no te voy a echar fuera por eso, porque tengo que acoger a todos’”.

“Es una actitud que se nota mucho en los gestos del Papa Francisco”, señaló.

El P. Arroyo indicó que hay algunas personas con atracción al mismo sexo “que han decidido luchar por vivir según las enseñanzas de Jesucristo y buscar la santidad, y para eso piden una ayuda especial de la Iglesia y obviamente luchan por vivir la castidad”.

Ellos, dijo, “lo consiguen con mayor o menor éxito, pero están luchando como estamos luchando todos por ser fieles a Dios”.

“Hay personas homosexuales que se lo proponen y aceptan el reto, y otros que quizás no tanto pero no por eso están fuera”, reiteró.

El sacerdote señaló los casos en los que las personas homosexuales viven en una “situación estable en contra de las enseñanzas de Jesucristo”. En estos casos, dijo, “se les pide no recibir la Eucaristía, pero se les anima a hacer oración, a hacer obras de misericordia, a participar de las celebraciones eucarísticas, que no se sientan rechazados porque no lo están”.

“Habrá otros que incluso tengan una situación vergonzante, es decir que ellos no quisieran pero que sus tendencias los llevan por ahí y a veces piden ese sostenimiento espiritual, ese sostenimiento emotivo”, dijo.

“He tenido la gran dicha a acompañar a muchas personas que te lo plantean así: yo quisiera cambiar pero no puedo, he intentado todo tipo de ayudas, lo consigo un determinado tiempo y luego vuelvo’. Para esas personas poder desahogarse, sentirse comprendidas, hace que sientan en la Iglesia un hogar, que no se sientan rechazados”.

El P. Arroyo precisó al final que “el único grupo en el cual sí habría una confrontación” sería el llamado “colectivo LGTB” (NdR.: lesbianas, gays, transexuales y bisexuales).

“Tiene una agenda que va diametralmente opuesta en algunos aspectos a las enseñanzas de la Iglesia”, explicó el sacerdote, y señaló que ante estos colectivos “la Iglesia sencillamente revindica su derecho de expresar su opinión y de no ser discriminada por motivos religiosos”.

“Cada persona tiene que elegir”, añadió, pues “la Iglesia no obliga a nadie a aceptar su doctrina, pero sí es consciente de que su doctrina es verdaderamente liberadora, como Jesucristo es el que nos libera y nos presenta la plenitud humana a todas las personas, tengamos la tendencia sexual que tengamos”.

Etiquetas: Uniones homosexuales, Iglesia Católica, homosexuales, homosexualidad

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