El Arzobispo de Benevento (Italia), Mons. Andrea Mugione, que presidió hoy una Misa por los 100 años de ordenación sacerdotal del Santo Padre Pío de Pietrelcina, señaló que el ejemplo de este presbítero que se entregó por completo a la Iglesia de Cristo y al servicio de los demás, debe alentar a los católicos a "responder incondicionalmente a la voluntad de Dios".

En diálogo con Radio Vaticano y al recordar que el santo capuchino fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1910, el Prelado señaló que "este centenario de la ordenación es verdaderamente un momento especialísimo de oración, de gracia y también de reflexión".

Luego de comentar que el Padre Pío consideraba que tenía una especial vocación a "hacerse víctima sacrificial para expiar el pecado en el mundo y por la conversión de toda la humanidad", el Prelado recordó que el Santo de Pietrelcina obtuvo el permiso para ordenarse a los 23 años a causa de las diversas enfermedades que sufría que lo hacían pensar con frecuencia en una pronta muerte.

Comentando el don de Dios para el santo sacerdote italiano quien llevó durante años los estigmas del Señor, el Arzobispo refirió que "subrayamos mucho el ícono del Cristo Crucificado para el Padre Pío, pero debemos añadir que el icono verdadero es el de Cristo Crucificado. Es también aquel del Cristo Crucificado y Resucitado, porque al final él siempre nos comunica la alegría de vivir".

Finalmente indicó que el Santo de Pietrelcina vivía en la tierra "prácticamente en la eternidad y ha sabido vivir el Evangelio con la vida transformada en Cristo y por Cristo".

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