La Conferencia Episcopal Colombiana (CEC) publicó un contundente mensaje ante los próximos comicios generales en el que recuerda la necesidad de que el país cuente con legisladores y gobernantes que manifiesten una clara opción por la defensa de la vida.

“Colombia necesita legisladores y gobernantes que manifiesten una clara opción en favor de la vida humana, de tal manera que este primero y fundamental derecho sea totalmente garantizado y se pueda así contrarrestar la creciente cultura de muerte que se manifiesta en atentados que abarcan todo el ciclo vital, desde el momento de la concepción hasta el final de la vida”, señala el documento publicado al finalizar la Asamblea Plenaria de la CEC.

Los obispos piden “a todos los hombres de buena voluntad, a las instituciones políticas y legislativas, también a los científicos, para que asuman con urgencia el cuidado y defensa de toda vida humana y trabajen incansablemente para garantizar una vida digna a todos los seres humanos, incluyendo al niño en el seno materno”.

Asimismo, recuerdan que “el respeto a la vida humana no es patrimonio de un grupo determinado, ni de una moral, ni de una religión: es el patrimonio de la humanidad; si no hay vida humana el universo carecería de significado y de valor”.

Tras aclarar que con su mensaje los obispos no pretenden “ejercer una presión política ni cancelar la libertad de opinión de los católicos en cuestiones contingentes”, dan por supuesto “el hecho de que todos y cada uno de los fieles laicos, tienen el derecho y el deber de participar en la política, más aun, creemos que ha llegado la hora de que los laicos realicen sus proyectos de acción social a través de la política”.

Según los obispos, “los aspectos que deberían ser prioritarios dentro de todo proyecto político que se ponga a la consideración de los colombianos” con la “valoración de la vida humana, disminución de la pobreza, bienestar social y compromiso con la paz”.

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Los prelados insistieron en que “el valor inviolable de la vida humana es un punto de referencia importante y fundamental que se debe tener en cuenta a la hora de elegir los miembros del Congreso de la República”.

Además, señalaron que “disminuir los niveles de la pobreza demanda un esfuerzo solidario del Gobierno y de la sociedad civil. Los pobres deben ser prioridad en las agendas de gobierno y de las instituciones, así como en la mente y en el corazón de todos los colombianos”.

Según los pastores, “el aporte de la Iglesia a la realización de un proyecto común se entiende desde la acción decidida de anunciar a Jesucristo, de proclamar la dignidad de la persona humana y de conformar comunidades evangelizadas y evangelizadoras, que sean fermentos de trabajo para la solidaridad, la justicia y la construcción de la paz”.

Por ello, se comprometieron a “apoyar todos los esfuerzos e iniciativas encaminados a superar las causas del conflicto armado, y de colaborar activamente en la reconstrucción del tejido social, condiciones necesarias para una auténtica paz”.

Dirigiéndose a los grupos alzados en armas, los obispos les pidieron “responder ante el pueblo colombiano y ante la historia con gestos patrióticos y a generar las condiciones requeridas para una auténtica reconciliación nacional y para una paz social duradera”.

“El secuestro es y seguirá siendo un crimen abominable que lesiona el derecho fundamental de la libertad humana y deshonra a quienes lo practican: pedimos la liberación de todos los hombres y mujeres que se encuentran en poder de los grupos armados”, insistieron.

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