Mostrando la gran sencillez que lo caracteriza, el Papa Francisco declinó ir en el auto oficial del Vaticano destinado a él para conducirlo a la Casa Santa Marta y usó el autobús con los demás cardenales.

Así lo indicó el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi, quien comentó a los periodistas que "así como vino, así ha querido regresar junto a todos los demás".

El Papa Francisco, como Arzobispo de Buenos Aires en Argentina, siempre se ha destacado por su sencillez y por ello cocinaba su comida, vivía en un pequeño departamento y no en el Palacio Arzobispal y usaba frecuentemente los buses y el metro del transporte público.