1 de marzo de 2019 10:31 pm

¿Cuáles son los desafíos de la Iglesia en frontera de EEUU y México hacia los migrantes?

POR DAVID RAMOS | ACI Prensa

Manos a través del muro fronterizo de Estados Unidos y México. Foto: Flickr Boston Catholic (CC-BY-ND-2.0).
Manos a través del muro fronterizo de Estados Unidos y México. Foto: Flickr Boston Catholic (CC-BY-ND-2.0).

A pocos días de culminado el encuentro anual de obispos de las diócesis fronterizas de Estados Unidos y México, quedan importantes desafíos por delante para la Iglesia respecto a la atención a los migrantes.

Del 25 al 27 de febrero, la Diócesis de El Paso, en Texas (Estados Unidos), acogió a más de una decena de obispos de las diócesis de ambos lados de la frontera, en un evento conocido como Encuentro de Obispos Tex-Mex.

En el encuentro participó el Obispo de Matamoros (México), Mons. Eugenio Lira. Esta diócesis comprende ocho municipios fronterizos con Estados Unidos, entre ellos la propia ciudad de Matamoros, que tiene como vecina en el lado estadounidense a Brownsville, y Reynosa, fronteriza con McAllen, en el condado de Hidalgo.

En diálogo con ACI Prensa este 1 de marzo, Mons. Lira señaló que entre los desafíos más importantes de la Iglesia está “que todas las personas descubran en los hermanos que migran a Cristo necesitado, a que les brinden el apoyo que requieran”.

Dijo que incluso los nos creyentes, que deben “ver en el migrante a un ser humano con dignidad y derechos, un prójimo al que hay que tenderle la mano”.

“Esto es fundamental”, subrayó, pues se necesita crear una “cultura para que no tengamos una visión negativa hacia el migrante”.

Dijo que una vez forjada esta nueva cultura se podrá promover “leyes que hagan efectivo el respeto a la vida, dignidad y derechos fundamentales que tiene toda persona, también el migrante”.

En el comunicado conjunto publicado al final del encuentro, los obispos recordaron que los migrantes llegan “en grandes caravanas o en pequeños grupos” a la frontera de ambos países, “movidos por situaciones de extrema violencia y pobreza”.

Los obispos exhortaron “a todas las personas a descubrir en estos hermanos que sufren a Cristo necesitado y a brindarles el apoyo que requieran, sin asumir que ellos son criminales, como en ocasiones son percibidos”.

Asimismo reiteraron el compromiso de la Iglesia “de seguir brindando toda la ayuda que nuestros hermanos migrantes necesitan”, al tiempo que apelaron a los gobiernos a “que no adopten políticas que tengan el efecto de aumentar el sufrimiento de los más vulnerables”.

De forma especial, los obispos expresaron su desacuerdo con la política de Estados Unidos de remitir a México a los migrantes que esperan su turno de comparecer ante un juez para recibir o no el asilo solicitado.

Esta política y otros peligros obligarán a México a “organizar campamentos para decenas de miles de refugiados”, al tiempo que empujará a muchos migrantes a “ingresar a Estados Unidos por lugares de alto riesgo para evitar a las autoridades”, señalaron.

Mons. Lira destacó que las ciudades fronterizas de Estados Unidos y México comparten lazos muy íntimos, que las hermanan a pesar de las barreras físicas o políticas.

Hay lazos de sangre, lazos de cultura, lazos económicos en ambos lados de la frontera. Esto se manifiesta particularmente en las fiestas mexicanas que tenemos en estos días. El día de ayer fue el abrazo binacional entre Brownsville y Matamoros. Y hoy fue entre Reynosa e Hidalgo, Texas”.

El Prelado mexicano señaló que en estas festividades “los alcaldes de ambos lugares, del norte de México como del sur de Estados Unidos, se dan un abrazo. Y en esta ocasión manifestaron que en realidad necesitamos una mente abierta, que no construya muros sino puentes donde podamos los seres humanos encontrarnos”.

La Iglesia también vive de una forma particular esta hermandad, que llega al punto de homologar los permisos de las pláticas pre-sacramentales entre las diócesis de Matamoros (México) y Brownsville (Estados Unidos).

“Hay personas que tienen casa en Brownsville y en Matamoros o en Reynosa y McCallen. Se sienten de esta diócesis, pero también viven allá”.

Las propias circunstancias y el trabajo de la Iglesia, explicó, han facilitado que laicos, religiosos, consagrados y sacerdotes tengan una gran conciencia sobre el drama de los migrantes, cosa que se hace concreta en las casas de migrantes.

“Tenemos casas de migrantes, una en Matamoros, otra en Reynosa; y un centro de atención a los migrantes en la terminal de autobuses de Matamoros”, señaló.

Sin embargo, Mons. Lira destacó que así como existe un “derecho de migrar”, hay uno también “de no migrar”.

Se requiere que en los países de origen la gente no se vea obligada a migrar, que encuentre ahí las condiciones necesarias para una vida digna, para su desarrollo personal y social”, dijo, y que se puedan combatir “las condiciones de pobreza y de violencia que hay en algunos países concretamente de Centroamérica que obligan a muchas personas a salir y a migrar”.

Etiquetas: México, inmigrantes, Obispos de México, Iglesia en México, migrantes, drama de migrantes

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