El Cardenal Leonardo Sandri recordó que “la curia romana tiene que estar al servicio del carisma petrino y de la colegialidad episcopal. Y desde ese punto de vista debe estar organizada para que sirva al Papa con eficacia y sirva también a toda la Iglesia a través del servicio al colegio episcopal, a los obispos”.

En declaraciones previas a que se anunciara que los cardenales no conversarían con la prensa para evitar filtraciones, el Purpurado argentino añadió que el legado de Benedicto XVI en cuanto al gobierno de la Iglesia “es una lección el hecho de poner de relieve que el Papa solo puede hacer mucho, pero también puede hacer poco, y que necesita del apoyo de los obispos”.

Asimismo, dijo que entre las cualidades que deberá tener el nuevo Papa es ser “una persona que sea santa, por lo menos que camine hacia la santidad; una persona que tenga fuerza física para poder sobrellevar el peso del papado y que al mismo tiempo tenga unas cualidades humanas que lo hagan aceptable para todos aquellos que buscan a Dios y que se acercan a la Iglesia”.

Según indicó, la renuncia de Benedicto XVI no ha sido una sorpresa, pues contempló esa posibilidad en su libro-entrevista Luz del mundo. Dijo que este gesto tendrá repercusiones en el cónclave. “Ciertamente tendrá sus consecuencias; los próximos Papas no podrán olvidar este gesto de Benedicto y tendrán que aplicarlo a ellos mismos en casos análogos”, señaló.