22 de septiembre de 2018 1:30 pm

Beatifican a joven laica martirizada por defender su castidad

Redacción ACI Prensa

Beata Verónica Antal. Foto: Frailes Menores Conventuales de Rumania.
Beata Verónica Antal. Foto: Frailes Menores Conventuales de Rumania.

El Cardenal Giovanni Angelo Becciu, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, presidió hoy la Misa de beatificación de Verónica Antal, joven rumana martirizada por defender la virtud de la castidad.

Al celebrar la Misa en Nisiporesti (Rumania), el Cardenal Becciu pidió a Dios que le de a este país “el mismo coraje que tuvo Verónica Antal, para caminar por los senderos del bien y el amor”.

“Ella que para defender la virtud de la castidad no dudó en sacrificar su vida, nos haga cada vez más conscientes de que somos salvados por Cristo, por lo tanto nada podrá ‘separarnos del amor de Dios en Cristo Jesús’”.

“La beata Verónica, sin temer a los que matan el cuerpo pero no tienen poder de matar el alma, es recibida por Jesús, su esposo, que le dice: ‘me has reconocido ante los hombres, yo también te reconoceré delante del Padre mío que está en los cielos’”, aseguró.

La beata Verónica Antal, nació en Nisiporesti en 1935. A sus 16 años ingresó  a la Orden Franciscana Seglar e hizo votos privados de castidad. También se sumó a la Militia Immaculatae, fundada por San Maximiliano Kolbe.

Por la distancia de su pueblo hasta la parroquia más cercana, Verónica debía caminar cerca de 8 kilómetros para participar en la Santa Misa. La noche del 24 de agosto de 1958, cuando volvía a casa tras recibir la Comunión, fue interceptada por un joven, que intentó violarla. Al fracasar en sus esfuerzos, la asesinó apuñalándola 42 veces.

Cuando encontraron su cuerpo, Verónica sostenía entre sus manos el rosario.

Por la similitud de su martirio, ha sido llamada la “María Goretti de Rumania”.

Tras un vano intento de permanecer neutral durante la II Guerra Mundial, Rumania luchó del lado de la Alemania nazi para ser luego invadida por la Unión Soviética. Después se convirtió en la República Socialista de Rumanía, anexa al Pacto de Varsovia y bajo un régimen comunista hasta 1989.

El Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos destacó en su homilía que “en este país, como en muchos otros, el régimen comunista pretendió borrar a Dios, destruyó iglesias, formó las generaciones más jóvenes al ateísmo, pero no pudo borrar la fe del corazón de muchas familias”.

“Me dirijo especialmente a los jóvenes: hoy hay otras tipologías de opresores que intentan seduciros y nublar vuestra experiencia cristiana”.

El purpurado aseguró que “el mensaje que os deja, sobre todo a vosotros, la joven Verónica es un mensaje de luz y esperanza: el ser humano tiene algo que lo empuja a arriesgar su vida con valentía en nombre de la dignidad humana, la libertad y la fe religiosa. Es capaz de resistir cualquier ataque de odio y violencia, sin renunciar a la verdad y el amor”.

Etiquetas: Beatificaciones, Castidad, Rumania, beatificación, Santa María Goretti, Beata Verónica Antal

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