El Arzobispo de Rosario, Mons. José Luis Mollaghan, recordó a propósito de la "tercera edad", que una visión genuinamente humana y cristiana es la que ve al anciano como una riqueza y verdadero don para el individuo, la familia y la sociedad.

Según informa la agencia AICA, Mons. Mollaghan consideró necesario "crecer en una mentalidad que mire la dignidad del anciano en una perspectiva de amor", porque según dijo, parafraseando al Papa Benedicto XVI, la tercera edad "debe abrir los ojos del corazón, para ver con el corazón a quienes se debe respetar y amar por su dignidad de hombres y mujeres, por su dignidad de personas".

En su discurso en la Jornada Académica sobre "Defensa de la dignidad del adulto mayor", realizada en el auditorio de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Católica de Argentina, (UCA) el Arzobispo convocó, no sólo a los profesionales más cercanamente relacionados a la tercera edad -médicos, enfermeras, psicoterapeutas, etc.- sino también a formadores y educadores, a los medios de comunicación, y a hombres y mujeres que "profesan una fe en Dios creador de la vida" a respetar y dignificar la ancianidad con "espíritu solidario".

Monseñor Mollaghan reiteró que "para que este camino sea efectivo, se deben procurar medios económicos y sociales que hagan posible este humanismo, particularmente mirando a los impedidos, a los enfermos, a los más necesitados y desprovistos de afecto", para luego destacar que "quienes tenemos la fe en Cristo, sabemos que la Palabra de Dios y los sacramentos nos reconfortan y fortalecen en este camino, sobre todo la Reconciliación, la Eucaristía y la Unción de los enfermos".

Asimismo, el Prelado exhortó a que "así como debemos aprender a envejecer, también deberíamos poder ayudar a envejecer a los demás. Debemos ser conscientes de la riqueza y dignidad de la tercera y cuarta edad, de la amistad, de la solidaridad, y de la belleza del mundo que nos habla de la belleza infinitamente más grande del Creador".

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