El primer Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), Mons. Roberto Lückert, pidió al Presidente Hugo Chávez ampliar la ley de amnistía a otros casos y señaló que con el perdón presidencial, el mandatario "gana mucho más que mantener una actitud tenaz, obtusa de castigo que no conlleva a la reconciliación nacional".

En declaraciones a Unión Radio, el Prelado recordó que en su momento Chávez recibió en 1996 el perdón presidencial del Presidente Rafael Caldera, gracias al cual pudo la dejar la prisión donde purgaba condena por dirigir el intento de golpe de Estado de 1992.

Mons. Lückert añadió que Caldera no solo lo indultó, sino que además "le borró la plana"; lo que le permitió postular y ser hoy Presidente de la República. "Pensamos que él debió recordar su indulto y al recordarlo hacer el gesto de abrirse con mayor generosidad al perdón y al olvido a los hechos que pudieran haber afectado la paz de la república", expresó.

En la situación de actual polarización que vive Venezuela, Mons. Luckert dijo que "sería interesante y una actitud positiva que ampliara el perdón para estos dirigentes que están en prisión y otro en la Nunciatura". Explicó que "no podemos pensar que este perdón será para mal sino parte de una ganancia que nos da la democracia".

Desde que a finales de 2007 Hugo Chávez otorgó la amnistía a algunos involucrados en el golpe de Estado de 2002, diversos sectores de la sociedad y la oposición han solicitado extender esta gracia a los comisarios Lázaro Forero, Henry Vivas e Iván Simonovis; así como al dirigente estudiantil Nixon Moreno, quien se encuentra asilado en la Nunciatura Apostólica.

En el caso de Moreno, el Prelado dijo que lo "más oportuno para el Gobierno venezolano sería darle el salvoconducto" para que se asile en otro país.

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