22 de septiembre de 2003 - 2:09 PM

Abren proceso de beatificación de Arzobispo peruano en España

Redacción ACI Prensa

Abren proceso de beatificación de Arzobispo peruano en España

El Arzobispo de Valencia, Mons. Agustín García-Gasco, presidió el sábado en la Catedral de Valencia, la apertura de la causa de beatificación de Mons. Emilio Lissón Chávez, Arzobispo de Lima que murió desterrado en Valencia en 1961. La apertura del proceso ocurrió en Valencia por ser el lugar donde Mons. Listón pasó los últimos años de su vida y "responde a la petición de numerosos obispos peruanos y españoles, así como de gran cantidad de fieles que le conocieron en vida", según explicó el delegado diocesano para las Causas de los Santos, Ramón Fita.

A la ceremonia, asistieron el embajador de Perú en España, Fernando Olivera, el cónsul de Perú en Valencia, Jaime Sanz, y numerosos religiosos de la congregación de los Padres Paúles en Perú, a la que Mons. Lissón perteneció.

Monseñor Emilio Lissón nació en Arequipa (Perú) en 1872, ingresó en la congregación de la Misión Padres Paúles y fue ordenado sacerdote en 1895 en París. El Papa San Pío X lo nombró Obispo de Chachapoyas –en la amazonía peruana- en 1909 a los 37 años de edad, y "recorrió todo su territorio diocesano tanto en canoa como a pie ayudado por los nativos".

En 1918, el Papa Benedicto XV lo nombró Arzobispo de Lima, donde abrió cuatro seminarios menores, fundó un periódico cristiano, y "visitó parroquias a las que no había acudido un prelado desde hacía más de 400 años".

Según recordó Fita, en 1931 se vio obligado a presentar la renuncia a su sede episcopal por presiones de las autoridades peruanas que le acusaron "sin fundamento alguno de injerencias en política, mala administración y poca formación teológica".

A pesar de que años después sus acusadores "le pidieron perdón y reconocieron lo injusto de sus imputaciones", fue desterrado y estuvo confinado durante nueve años en la Casa Internacional de los Padres Paúles en Roma. A lo largo de ese tiempo estudió arqueología e historia eclesiástica y se dedicó a dar retiros espirituales.

En 1940 se le permitió viajar a España invitado por el entonces Obispo de Navarra, Mons. Marcelino Olaechea, que lo llevó a Valencia cuando fue nombrado Arzobispo de esa jurisdicción.

Mons. Lissón vivió en Valencia desde 1948 hasta su muerte en 1961, cumpliendo los encargos pastorales que le indicaba Mons. Olaechea y ganó fama de santidad. Sus restos fueron enterrados en la Catedral de Valencia y en 1991 los obispos peruanos solicitaron su traslado a la Catedral de Lima donde siguen en la actualidad.

En la Seo valenciana se conservan su anillo, su pectoral y el cáliz con el que celebraba la eucaristía.

Recibe nuestras noticias por email:

Escriba su nombre y correo electrónico para recibir el boletín diario de ACI Prensa y, ocasionalmente, noticias de último minuto.

Como parte de este servicio gratuito, podría recibir ocasionalmente ofertas de EWTN News y EWTN. Nunca alquilaremos o venderemos su información y usted se puede desuscribir en cualquier momento.

Comentarios