25 de octubre de 2017 6:43 pm

A un mes de los sismos en México la Iglesia no abandona a víctimas y damnificados

POR DAVID RAMOS | ACI Prensa

Edificio destruido en Ciudad de México tras sismo del 19 de septiembre. Foto: Cáritas Mexicana.
Edificio destruido en Ciudad de México tras sismo del 19 de septiembre. Foto: Cáritas Mexicana.

La Iglesia Católica en México no cesa en los esfuerzos por ayudar a las familias de las víctimas y los damnificados de los sismos que sufrió el sur y centro del país en septiembre de este año.

“Tenemos un poco más de un mes del terremoto del 19 de septiembre y, como sabemos, la emergencia no solo dura un mes”, dijo a ACI Prensa el Secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Mons. Alfonso Miranda.

Dos intensos sismos y miles de réplicas posteriores sacudieron a México en septiembre.

La noche del 7 de septiembre, un terremoto de 8.2 grados golpeó el sur del país, afectando a los estados de Chiapas, Oaxaca y Tabasco.

El sismo dejó un saldo de 98 fallecidos y más de 300 heridos. La región ha sufrido desde entonces más de 8 mil réplicas.

El 19 de septiembre, alrededor de la 1:14 p.m. (hora local), un sismo de 7.1 grados se registró en la zona central del país, afectando a Ciudad de México y a los estados de Puebla, Guerrero, Morelos, Oaxaca y Estado de México.

El terremoto cobró la vida de 370 personas, la mayoría de estos en la capital del país, y más de 6 mil heridos.

Mons. Miranda señaló que en muchos casos “las personas no pueden regresar a sus hogares. No se puede empezar la reconstrucción de hogares ante los temblores que siguen”.

“La gente sigue en refugios”, dijo, y “poco a poco, tienen que ir volviendo a la actividad, volviendo al trabajo”.

“Pero mientras tanto seguimos monitoreando esta situación y llevando la ayuda necesaria”, señaló y explicó que “las etapas que siguen después de la ayuda humanitaria es la rehabilitación, la reconstrucción, y la prevención”.

“Estamos empezando apenas la segunda etapa y, como sabemos, la emergencia dura no meses, dura años”.

La Iglesia, dijo, está tratando de canalizar la ayuda “de la manera más inteligente y eficaz posible”.

El Secretario General de la CEM subrayó que a nivel local han respondido las propias diócesis afectadas, mientras que “a nivel nacional, Cáritas Mexicana, junto con la Secretaría General de la Conferencia Episcopal Mexicana, hemos entrado al trabajo de vinculación tanto de diócesis como de organismos eclesiales, para hacer llegar la ayuda a los lugares devastados”.

“Se ha mantenido un contacto permanente con obispos y sacerdotes, para monitorear el estado de las poblaciones y ver la manera efectiva de poder ayudarlos”, indicó.

Mons. Miranda indicó que la ayuda canalizada ha sumado “cientos y cientos de toneladas de México, de Estados Unidos”, y “también ha sido ayuda en dinero, proveniente hasta este momento de todo México”.

Hasta la fecha, señaló, se han recolectado más de 17,3 millones de pesos (más de 906 mil dólares) en donaciones de dinero, además de “aproximadamente medio millón de dólares, contando los 150 mil dólares que donó el Papa”.

También han apoyado el trabajo de la Iglesia en México, Cáritas Seúl (Corea del Sur), la Conferencia Episcopal Española, Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), entre otros.

El Prelado destacó también que “en este momento estamos en proyecto de la construcción de centros comunitarios, que deben servir en primera instancia como albergues públicos, lugares para dar conferencias de salud alimenticia, para reactivar los medios de subsistencia, la atención psicológica, la escucha a las familias que han perdido seres queridos”.

Estos centros funcionarán, de forma especial, “en zonas devastadas”.

Los obispos que se encomendaron a la Virgen tras el sismo

Mons. Miranda recordó además cómo tras el sismo del 19 de septiembre, los obispos mexicanos, reunidos en la sede de la CEM en Ciudad de México, se encomendaron a la Virgen María y cantaron Salve Regina.

“El 19 de septiembre teníamos reunión de Consejo Permanente”, recordó, y dijo que alrededor de 23 obispos mexicanos estaban presentes.

“Estábamos cerca de terminar la sesión cuando empezó a temblar e inmediatamente nos levantamos todos”, dijo. “Algunos se quedaron en su lugar, otros nos movimos, otros se acercaron a la ventana y vieron el humo de un edificio que se cayó cerquita de la sede de la Conferencia”.

Tras el sismo, los obispos regresaron a culminar la sesión, “e inmediatamente cantamos el Salve Regina, todos unidos, expectantes ciertamente de lo que estaba pasando, pero ya en una comunión espiritual con toda la Iglesia Católica en México”.

“Y ya después unos nos fuimos a la sala de prensa a monitorear la información”, recordó.

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Etiquetas: México, Cáritas, solidaridad, Desastres Naturales, Obispos de México, Iglesia en México, sismo, Terremoto en México

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