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Encuentro con jóvenes en recuperación
Estar vivo es amar a Dios y a los demás; y no a falsos dioses, explica el Papa

SYDNEY, 18 Jul. 08 / 11:53 am (ACI Prensa) .- En el encuentro que sostuvo en Darlinghurst, con los jóvenes que hacen parte del programa "Alive" (Vivo) de la Universidad de Notre Dame en Sydney, el Papa Benedicto XVI advirtió cómo muchas veces los jóvenes adoran falsos dioses como los bienes materiales, el amor posesivo y el poder. Ante ellos la verdadera respuesta de felicidad es el amor a Dios y a los demás.

El Pontífice precisó que si bien "los bienes materiales son buenos en sí mismos", sucede que "en nuestra sociedad materialista, muchas voces nos dicen que la felicidad se consigue poseyendo el mayor número de bienes posible y objetos de lujo. Sin embargo, esto significa transformar los bienes en una falsa divinidad. En vez de dar la vida, traen la muerte".

Seguidamente y tras precisar que "el amor auténtico es evidentemente algo bueno" y que "satisface nuestras necesidades más profundas y, cuando amamos, somos más plenamente nosotros mismos, más plenamente humanos", Benedicto XVI advirtió que sin embargo resulta fácil "transformar el amor en una falsa divinidad. La gente piensa con frecuencia que está amando cuando en realidad tiende a poseer al otro o a manipularlo. A veces trata a los otros más como objetos para satisfacer sus propias necesidades que como personas dignas de amor y de aprecio".

"Qué fácil es ser engañado por tantas voces que, en nuestra sociedad, sostienen una visión permisiva de la sexualidad, sin tener en cuenta la modestia, el respeto de sí mismo o los valores morales que dignifican las relaciones humanas. Esto supone adorar a una falsa divinidad. En vez de dar la vida, trae la muerte", añadió.

Al hablar luego del poder, el Santo Padre señaló que utilizado "de modo apropiado y responsable nos permite transformar la vida de la gente. Toda comunidad necesita buenos guías. Sin embargo, qué fuerte es la tentación de aferrarse al poder por sí mismo, buscando dominar a los otros o explotar el medio ambiente natural con fines egoístas. Esto significa transformar el poder en una falsa divinidad. En vez de dar la vida, trae la muerte".

La respuesta

Al hablar luego de lo que "significa alejarse del camino de la muerte y reemprender el camino de la vida", alejándose de los "falsos dioses", Benedicto XVI explicó la parábola del hijo pródigo y la usó para compararlo a los jóvenes que se están rehabilitando del abuso de alcohol o drogas.

Tras reconocer su valentía "decidiendo volver al camino de la vida, precisamente como el joven de la parábola", el Papa les dijo que "os veo como embajadores de esperanza para otros que se encuentran en una situación similar. Al hablar desde vuestra experiencia podéis convencerlos de la necesidad de elegir el camino de la vida y rechazar el camino de la muerte".

Luego de comentar que Cristo no ha venido al mundo a llamar a justos sino a pecadores, el Santo Padre alentó a los muchachos a "seguir sus pasos; también vosotros, de modo particular, podéis acercaros particularmente a Jesús precisamente porque habéis elegido volver a él. Podéis estar seguros que, a igual que el padre en el relato del hijo pródigo, Jesús os recibe con los brazos abiertos. Os ofrece su amor incondicional: la plenitud de la vida se encuentra precisamente en la profunda amistad con él".

Ante de terminar, el Papa dijo a los jóvenes que el programa "grabado en el interior de cada persona" es el del amor, primero a Dios y luego a los demás: "Si estamos dispuestos a renunciar a nuestras preferencias para ponernos al servicio de los demás, y a dar la vida por el bien de los demás, y en primer lugar por Jesús, que nos amó y dio su vida por nosotros. Esto es lo que los hombres están llamados a hacer, y lo que quiere decir realmente estar 'vivo'".

Finalmente, el Papa hizo votos para que sea el Espíritu de Dios quien "os guíe por el camino de la vida, obedeciendo sus mandamientos, siguiendo sus enseñanzas, abandonando las decisiones erróneas que sólo llevan a la muerte, y os comprometáis en la amistad con Jesús para toda la vida. Que con la fuerza del Espíritu Santo elijáis la vida y el amor, y deis testimonio ante el mundo de la alegría que esto conlleva. Esta es mi oración por cada uno de vosotros en esta Jornada Mundial de la Juventud. Que Dios os bendiga", concluyó.

Para leer el mensaje completo, ingrese a: http://www.aciprensa.com/jornadas/jmj2008/documento.php?doc_id=176