El 21 de septiembre de 1953 el entonces joven Jorge Mario Bergoglio tuvo una intensa experiencia espiritual en la que se sintió llamado a confesarse. Ese día descubrió su llamado a la vocación sacerdotal.

Hoy, 64 años después, el Papa Francisco ha reflexionado sobre San Mateo, aquel a quien la Iglesia celebra en esta fecha y en cuya fiesta el Santo Padre descubrió su llamado.

Jesús lo miró con misericordia y lo llamó a seguirlo, a ser su discípulo. El Papa explica que en este llamado, San Mateo se reconoció pecador, herido, en peligro; la primera condición para experimentar el amor de Dios, para sentir de cerca todas sus entrañas de misericordia.

Esa misma misericordia que Francisco con tanto afán promueve y difunde en todo el mundo allí a donde va, y también en aquellos rincones a los que aún no ha llegado, esas periferias de la existencia humana que tanto ama.

Su mensaje, que es el mensaje de Cristo, suena con más fuerza ahora en medio de tantas tragedias, en medio de la muerte y el dolor que hace presa de tantos en México, Puerto Rico, el Caribe, Estados Unidos, ante los desastres naturales que siguen asolando al mundo.

Alguien dijo que el fin del mundo está programado para el 23 de septiembre, y con una amenaza latente de guerra nuclear entre Corea del Norte y Estados Unidos, más de uno ha creído como cierta esta “profecía”.

Más de uno, con algo de sentido común, también ya ha salido a decir que, sobre el fin del mundo, nadie sabe ni el día ni la hora.

Lo que toca, y ciertamente cada uno sabrá sobre su propia consciencia, es buscar en la acción concreta esa misericordia gratuita que Dios siempre ofrece, que espera a todos como ese 21 de septiembre esperó al joven Jorge Mario para mostrarle un llamado que lo terminaría conduciendo muchos años después a la sede de Pedro.

¿Hace cuánto que no te confiesas, querido amigo lector? ¿Hace cuánto no vas a Misa? ¿Hace cuánto no te preguntas qué hay después de la muerte?

Al margen del fin del mundo, sería bueno recordar aquel proverbio: “Que Dios nos coja confesados”.