Benedicto XVI en Portugal 2010

Texto original del Tercer Secreto de Fátima. Explicación del Card. Ratzinger

Tercera parte del secreto de F√°tima, revelado el 13 de julio de 1917 a los tres pastorcillos en la Cueva de Iria-F√°tima y transcrito por Sor Luc√≠a el 3 de enero de 1944. Fue hecho p√ļblico por el Secretario de Estado, Cardenal Angelo Sodano, el 13 de mayo del 2000.

"Escribo en obediencia a Vos, Dios m√≠o, que lo orden√°is por medio de Su Excelencia Reverend√≠sima el Se√Īor Obispo de Leiria y de la Sant√≠sima Madre vuestra y m√≠a.

"Despu√©s de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Se√Īora un poco m√°s en lo alto a un Angel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emit√≠a llamas que parec√≠a iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Se√Īora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia √©l; el Angel se√Īalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¬°Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qu√© es Dios: 'algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante √©l' a un Obispo vestido de Blanco 'hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre'. Tambi√©n a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una monta√Īa empinada, en cuya cumbre hab√≠a una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atraves√≥ una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cad√°veres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz hab√≠a dos Angeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recog√≠an la sangre de los M√°rtires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios".

Comentario Teológico del Card. Joseph Ratzinger

El Comentario Teol√≥gico del Prefecto de la Congregaci√≥n para la Doctrina de la Fe est√° dividido en tres partes: Revelaci√≥n p√ļblica y revelaciones privadas, su lugar teol√≥gico; La estructura antropol√≥gica de las revelaciones privadas; Un intento de interpretaci√≥n del secreto de F√°tima.

1) "El t√©rmino 'revelaci√≥n p√ļblica' designa la acci√≥n reveladora de Dios destinada a toda la humanidad, que ha encontrado su expresi√≥n literaria en las dos partes de la Biblia: el Antiguo y el Nuevo Testamento. Se llama 'revelaci√≥n' porque en ella Dios se ha dado a conocer progresivamente a los hombres, hasta el punto de hacerse √©l mismo hombre, para atraer a s√≠ y para reunir en s√≠ a todo el mundo por medio del Hijo encarnado, Jesucristo.

En Cristo Dios ha dicho todo, es decir, se ha manifestado a sí mismo y, por lo tanto, la revelación ha concluido con la realización del misterio de Cristo que ha encontrado su expresión en el Nuevo Testamento".

2)La "revelación privada", en cambio, "se refiere a todas las visiones y revelaciones que tienen lugar una vez terminado el Nuevo Testamento; es ésta la categoría dentro de la cual debemos colocar el mensaje de Fátima.

La autoridad de las revelaciones privadas -prosigue el cardenal Ratzinger- es esencialmente diversa de la √ļnica revelaci√≥n p√ļblica: √©sta exige nuestra fe". La revelaci√≥n privada, en cambio, "es una ayuda para la fe, y se manifiesta como cre√≠ble precisamente porque remite a la √ļnica revelaci√≥n p√ļblica".

Citando al te√≥logo flamenco E. Dhanis, el prefecto para la Fe afirma que "la aprobaci√≥n eclesi√°stica de una revelaci√≥n privada contiene tres elementos: el mensaje en cuesti√≥n no contiene nada que vaya contra la fe y las buenas costumbres; es l√≠cito hacerlo p√ļblico, y los fieles est√°n autorizados a darle en forma prudente su adhesi√≥n". "Un mensaje as√≠ puede ser una ayuda v√°lida para comprender y vivir mejor el Evangelio en el momento presente; por esto no se debe descartar. Es una ayuda que se ofrece, pero no es obligatorio hacer uso de la misma".

El cardenal Ratzinger subraya también que "la profecía en el sentido de la Biblia no quiere decir predecir el futuro, sino explicar la voluntad de Dios para el presente, lo cual muestra el recto camino hacia el futuro".

La parte más importante del Comentario Teológico está dedicada a "un intento de interpretación del secreto de Fátima". Del mismo modo que la palabra clave de la primera y de la segunda parte del "secreto" es la de "salvar almas", "la palabra clave de este 'secreto' es el triple grito: '¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!'. Viene a la mente el comienzo del Evangelio: 'paenitemini et credite evangelio' (Mc 1,15). Comprender los signos de los tiempos significa comprender la urgencia de la penitencia, de la conversión y de la fe. Esta es la respuesta adecuada al momento histórico, que se caracteriza por grandes peligros y que serán descritos en las imágenes sucesivas. Me permito insertar aquí un recuerdo personal: en una conversación conmigo, Sor Lucia me dijo que le resultaba cada vez más claro que el objetivo de todas las apariciones era el de hacer crecer siempre más en la fe, en la esperanza y en la caridad. Todo el resto era sólo para conducir a esto".

3) Después, el prefecto de la Congregación para la Fe pasa revista a las "imágenes" del secreto. "El ángel con la espada de fuego a la derecha de la Madre de Dios recuerda imágenes análogas en el Apocalipsis. Representa la amenaza del juicio que incumbe sobre el mundo. La perspectiva de que el mundo podría ser reducido a cenizas en un mar de llamas, hoy no es considerada absolutamente pura fantasía: el hombre mismo ha preparado con sus inventos la espada de fuego".

"La visi√≥n muestra despu√©s la fuerza que se opone al poder de destrucci√≥n: el esplendor de la Madre de Dios, y proveniente siempre de √©l, la llamada a la penitencia. De este modo se subraya la importancia de la libertad del hombre: el futuro no est√° determinado de un modo inmutable, y la imagen que vieron los ni√Īos no es una pel√≠cula anticipada del futuro, de la cual nada podr√≠a cambiarse. En realidad, toda la visi√≥n tiene lugar s√≥lo para llamar la atenci√≥n sobre la libertad y para dirigirla en una direcci√≥n positiva. (...) Su sentido es el de movilizar las fuerzas del cambio hacia el bien. Por eso est√°n totalmente fuera de lugar las explicaciones fatal√≠sticas del 'secreto' que dicen que el atentador del 13 de mayo de 1981 habr√≠a sido en definitiva un instrumento de la Providencia. (...) La visi√≥n habla m√°s bien de los peligros y del camino para salvarse de los mismos".

Pasando a las siguientes im√°genes, "el lugar de la acci√≥n -explica el cardenal Ratzinger- aparece descrito con tres s√≠mbolos: una monta√Īa escarpada, una gran ciudad medio en ruinas, y finalmente una gran cruz de troncos r√ļsticos. Monta√Īa y ciudad simbolizan el lugar de la historia humana: la historia como costosa subida hacia lo alto, la historia como lugar de la humana creatividad y de la convivencia, pero al mismo tiempo como lugar de las destrucciones, en las que el hombre destruye la obra de su proprio trabajo (...) Sobre la monta√Īa est√° la cruz, meta y punto de orientaci√≥n de la historia. En la cruz la destrucci√≥n se transforma en salvaci√≥n; se levanta como signo de la miseria de la historia y como promesa para la misma".

"Aparecen despu√©s aqu√≠ personas humanas: el Obispo vestido de blanco ('hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre'), otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y, finalmente, hombres y mujeres de todas las clases y estratos sociales. El Papa parece que precede a los otros, temblando y sufriendo por todos los horrores que lo rodean. No s√≥lo las casas de la ciudad est√°n medio en ruinas, sino que su camino pasa en medio de los cuerpos de los muertes. El camino de la Iglesia se describe as√≠ como un viacrucis, como camino en un tiempo de violencia, de destrucciones y de persecuciones. En esta imagen, se puede ver representada la historia de todo un siglo. Del mismo modo que los lugares de la tierra est√°n sint√©ticamente representados en las dos im√°genes de la monta√Īa y de la ciudad, y est√°n orientados hacia la cruz, tambi√©n los tiempos son representados de forma compacta".

"En la visión podemos reconocer el siglo pasado como siglo de los mártires, como siglo de los sufrimientos y de las persecuciones contra la Iglesia, como el siglo de las guerras mundiales y de muchas guerras locales que han llenado toda su segunda mitad y han hecho experimentar nuevas formas de crueldad. En el 'espejo' de esta visión vemos pasar a los testigos de la fe de decenios".

El prefecto de la Congrenaci√≥n de la Doctrina de la Fe afirma tambi√©n que en el viacrucis de este siglo "la figura del Papa tiene un papel especial. En su fatigoso subir a la monta√Īa podemos encontrar indicados con seguridad juntos diversos Papa, que empezando por P√≠o X hasta el Papa actual han compartido los sufrimientos de este siglo y se han esforzado por avanzar entre ellos por el camino que lleva a la cruz. En la visi√≥n tambi√©n el Papa es matado en el camino de los m√°rtires )No pod√≠a el Santo Padre, cuando despu√©s del atentado del 13 de mayo de 1981 se hizo llevar el texto de la tercera parte del 'secreto', reconocer en √©l su proprio destino? Hab√≠a estado muy cerca de las puertas de la muerte y √©l mismo explic√≥ el haberse salvado con las siguientes palabras: 'fue una mano materna la que gui√≥ la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se detuvo en el umbral de la muerte' (13 de mayo de 1994). Que 'una mano materna' haya desviado la bala mortal muestra s√≥lo una vez m√°s que no existe un destino inmutable, que la fe y la oraci√≥n son poderosas, que pueden influir en la historia y, que al final, la oraci√≥n es m√°s fuerte que las balas, la fe m√°s potente que las divisiones".

La conclusión del secreto, prosigue el cardenal Ratzinger, "recuerda imágenes que Lucía puede haber visto en libros piadosos, y cuyo contenido deriva de antiguas intuiciones de fe. Es una visión consoladora, que quiere hacer maleable por el poder salvador de Dios una historia de sangre y lágrimas. Los ángeles recogen bajo los brazos de la cruz la sangre de los mártires y riegan con ella las almas que se acercan a Dios. La sangre de Cristo y la sangre de los mártires están aquí consideradas juntas: la sangre de los mártires fluye de los brazos de la cruz. Su martirio se lleva a cabo de manera solidaria con la pasión de Cristo y se convierte en una sola cosa con ella".

"La visi√≥n de la tercera parte del secreto tan angustiosa en su comienzo, se concluye pues con una imagen de esperanza: ning√ļn sufrimiento es vano y, precisamente una Iglesia sufriente, una Iglesia de m√°rtires, se convierte en se√Īal orientadora para la b√ļsqueda de Dios por parte del hombre (...) del sufrimiento de los testigos deriva una fuerza de purificaci√≥n y de renovaci√≥n, porque es actualizaci√≥n del sufrimiento mismo de Cristo y transmite en el presente su eficacia salv√≠fica".

¬ŅQu√© significa en su conjunto (en sus tres partes), el "secreto" de F√°tima?, se pregunta por √ļltimo el cardenal Ratzinger. "Ante todo debemos afirmar con el cardenal Sodano: 'los acontecimientos a los que se refiere la tercera parte del 'secreto' de F√°tima parecen pertenecer ya al pasado'. En la medida en que se refiere a acontecimientos concretos ya pertenecen al pasado. Quien hab√≠a esperado impresionantes revelaciones apocal√≠pticas sobre el fin del mundo o sobre el curso futuro de la historia se desilusionar√°. F√°tima no nos ofrece este tipo de satisfacci√≥n de nuestra curiosidad, lo mismo que la fe cristiana no quiere y no puede ser un mero alimento para nuestra curiosidad. Lo que queda de v√°lido lo hemos visto de inmediato al inicio de nuestras reflexiones sobre el texto del 'secreto': la exhortaci√≥n a la oraci√≥n como camino para la 'salvaci√≥n de las almas' y, en el mismo sentido, la llamada a la penitencia y a la conversi√≥n".

"Quisiera al final volver a√ļn sobre otra palabra clave del 'secreto', que con raz√≥n se ha hecho famosa: 'mi Coraz√≥n Inmaculado triunfar√°'.¬ŅQu√© quiere decir esto? Que el coraz√≥n abierto a Dios, purificado por la contemplaci√≥n de Dios, es m√°s fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma. El fiat de Mar√≠a, la palabra de su coraz√≥n, ha cambiado la historia del mundo, porque ella ha introducido en el mundo al Salvador, porque gracias a este 's√≠' Dios pudo hacerse hombre en nuestro mundo y as√≠ permanece ahora y para siempre. El maligno tiene poder en este mundo, lo vemos y lo experimentamos continuamente; √©l tiene poder porque nuestra libertad se deja alejar continuamente de Dios".

"Pero desde que Dios mismo tiene coraz√≥n humano y de ese modo ha dirigido la libertad del hombre hacia el bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no tiene la √ļltima palabra. Desde aquel momento cobran todo su valor las palabras de Jes√ļs: 'padecer√©is tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he vencido al mundo' (Jn 16,33). El mensaje de F√°tima nos invita a confiar en esta promesa".