16 de noviembre de 2022 12:59 pm

Tragedia del ARA San Juan: A 5 años, la Iglesia recuerda la vocación de dar la vida

Por Julieta Villar

En la tragedia del ARA San Juan fallecieron sus 44 tripulantes. Crédito: Portal oficial del Estado argentino

A cinco años del hundimiento del submarino ARA San Juan, el Obispo Castrense de Argentina, Mons. Santiago Olivera, homenajeó a los tripulantes fallecidos y llamó a “la alegría de la Pascua”.

En la Misa que presidió este 15 de noviembre en la Base Naval de Mar del Plata, Mons. Olivera dijo que “ofrecemos este sacrificio porque creemos y esperamos la resurrección de los muertos, como profesamos todos los domingos en el Credo”.

La Eucaristía tuvo lugar en la Base Naval de Mar del Plata, y contó con la presencia del Ministro de Defensa de la Nación, Jorge Taiana; el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Julio Horacio Guardia; autoridades de las Fuerzas Armadas, familiares de los fallecidos e invitados.

Al pedir por el eterno descanso de los 44 hermanos fallecidos en el Submarino ARA San Juan, el Obispo animó a volver a “poner nuestra mirada de fe, que ilumina toda realidad humana”.

“La muerte es, desde el pecado, un aguijón de nuestra carne. Esa realidad tan cierta y lo más seguro que tenemos en la vida: que solo por vivir podemos morir”, señaló el Prelado.

Sin embargo, advirtió, “la distanciamos, no la elaboramos, no la consideramos como parte de nuestra vida”.

“Si la tuviéramos presente, pero no de modo traumático, sino como el paso a la Vida plena que nos ganó Jesús con la suya, cambiarían nuestras acciones, actitudes, opciones, nuestras miradas”, consideró.

El Obispo subrayó además “la certeza de saber que la muerte no es lo definitivo, que la muerte nos enfrenta ante la realidad de que somos peregrinos, de que hay un fin”.

“La muerte es tan importante como la vida”, dijo, porque “está pensada en el proyecto de Dios”.

Mons. Olivera animó también a “valorar, cuidar y proteger a los hombres y mujeres de nuestras Fuerzas”, que “se capacitan para servir a su pueblo, para servir a la Patria, para defender nuestras fronteras, para defender nuestros mares, nuestras vidas y esto a costa del riesgo de perder la propia”.

“¡Qué valoración debemos tener con tantos hombres y mujeres que silenciosamente trabajan día a día por encarnar esta vocación, única vocación y profesión que preparan también a morir por un bien mucho mayor!”, destacó.

“Hoy celebramos la Misa por estos 44 hermanos nuestros. Pero celebramos dando gracias también por sus vidas”, valoró. “Sabemos que nunca será igual la vida para las familias directas”, reconoció.

Finalmente, expresó: “No nacimos para el sepulcro, sino para la vida. No estamos llamados a la tristeza, sino a la alegría de la Pascua”.

“Nuestra fe será una luz en medio de la noche, una antorcha en la oscuridad del mundo, grano de mostaza que va creciendo poco a poco y beneficia a tantos hombres, fuerza e instrumento de todas las victorias frente al mundo”, concluyó.

La tragedia del ARA San Juan

El 13 de noviembre de 2017, el submarino ARA San Juan partió del puerto de Ushuaia, Argentina, con 44 tripulantes a bordo, para realizar tareas de patrullaje y control.

El 15 de noviembre, la nave comunicó una avería que afectaba a un balcón de baterías. Desde ese momento se perdió comunicación y se puso en marcha un dispositivo de búsqueda en la zona de operaciones, con colaboración de la comunidad internacional.

Los restos del buque fueron hallados el 17 de noviembre de 2018 por el Seabed Constructor, de la empresa estadounidense Ocean Infinityel, sobre el lecho marino, a unos 900 metros de profundidad. Se cree que el submarino implosionó.

Etiquetas: Tragedia, ARA San Juan, Obispado Castrense de Argentina