13 de diciembre de 2021 5:32 pm

Religiosa que encontró su vocación en medio del sufrimiento será canonizada

Por Cynthia Pérez

Beata Marie Rivier (María Riever). Crédito: Sitio web de Soeurs de la Presentation de Marie (Hermanas de la Presentación de María).

El 13 de diciembre, el Papa Francisco aprobó el decreto del milagro atribuido a la intercesión de la Beata Marie Rivier, religiosa conocida por ser la fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Presentación de María.

A la Beata Marie Rivier se le atribuye haber intercedido en la curación milagrosa de una niña recién nacida con hidropesía embriofetal no inmunológica generalizada temprana, que ocurrió en 2015, en Filipinas. Tras la aprobación del Santo Padre, solo resta esperar el anuncio de la fecha de su canonización.

La Beata Anne Marie Rivier nació el 19 de diciembre de 1768 en Montpezat-sous-Bauzon (Francia). Cuando ella tenía solo 16 meses de nacida sufrió un accidente: se cayó de su cama y se rompió la cadera.

Este suceso le causó graves problemas de salud y le hizo sufrir un calvario durante su infancia, al punto que tenía que arrastrarse con sus manos para movilizarse. Sin embargo, esta experiencia también la llevó a descubrir su vocación religiosa años más tarde.

En 1774, la pequeña Marie Rivier logró ponerse de pie con la ayuda de unas muletas, pero sufrió otra caída que le impidió volver a incorporarse por dos años más. Luego, en 1777, a los 8 años de edad, su determinación y confianza en Dios la llevaron a recuperarse completamente.

Tras superar esta difícil situación, y haber descubierto en medio del sufrimiento su llamado a la vida religiosa, Rivier pidió ser admitida en la Congregación de las Hermanas de Notre Dame de Pradelles; sin embargo, fue rechazada debido a su “no apta” condición de salud.

Sin embargo, en 1786, con tan solo 18 años, la futura beata obtuvo el permiso de abrir una escuela y dedicarse a la visita y cuidado de los enfermos y los pobres. La joven Marie se hizo terciaria dominica y franciscana, y abrió un salón para capacitar laboralmente a jóvenes desempleadas de la parroquia.

En 1789, cuando estalló la Revolución Francesa, se trasladó a Thueyts (Francia), donde reunió a algunas mujeres jóvenes. Pese a que los revolucionarios cerraron las órdenes religiosas en el país, el 21 de noviembre de 1796, fiesta de la Presentación de María en el Templo, nació la pequeña comunidad de Rivier.

Cinco años después, en 1801, el Obispo de Vienne (Francia), aprobó oficialmente su comunidad religiosa. En poco tiempo la congregación y su obra se expandió por el mundo.

Según señala su congregación, Sor Marie estaba convencida que la educación cristiana de niños, jóvenes y adultos era una prioridad y también, tenía una predilección por los pobres. En 1814, la religiosa abrió su primer orfanato e “incluso si la casa era pobre, acoger a los más desamparados era sagrado”, indicaron.

La Beata Marie Rivier falleció el 3 de febrero de 1838 en Bourg-Saint-Andéol (Francia). En total, la religiosa llegó a fundar 141 casas y recibió más de 350 hermanas para continuar su misión, indicó su congregación.

Hoy en día, la Congregación está en 19 países y regiones del mundo: Francia, Suiza, Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, España, Italia, Madeira, Portugal, Mozambique, Japón, Filipinas, Senegal, Gambia, Irlanda, Perú, Brasil, Camerún, Indonesia y Burkina Faso. El Generalato se encuentra actualmente en Castelgandolfo, Roma (Italia). 

El 23 de mayo de 1982, el Papa San Juan Pablo II beatificó a Marie Rivier, y tras la reciente firma del Papa Francisco que aprueba el milagro ganado por su intercesión, se espera su pronta canonización.

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