9 de marzo de 2020 9:30 pm

Obispos en África muestran preocupación por posible propagación del coronavirus

Imagen referencial / Crédito: Senior Airman Cody R. Miller - U.S. Air Force

A medida que se intensifican los esfuerzos mundiales para contener la propagación del coronavirus y tras confirmarse los primeros casos en África, los obispos al frente de las conferencias episcopales del continente expresaron su preocupación de que los casos de COVID-19 sigan aumentando si no se toman las medidas adecuadas.

El domingo 8 de marzo las autoridades sanitarias de Egipto anunciaron la primera muerte en el país árabe y en el continente africano como consecuencia del coronavirus.

Necesitamos tomar medidas de precaución sin ser paranoicos”, dijo el 5 de marzo a ACI África –agencia africana del Grupo ACI– el primer vicepresidente de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM), Mons. Sithembele Sipuka, durante la reunión del Comité Permanente de SECAM en Nairobi, capital de Kenia.

El obispo sudafricano, que además está al frente de la Conferencia de Obispos Católicos de África del Sur (SACBC), dijo que “también tenemos que mirar lo que hacemos en la Iglesia: saludar en la mano, recibir la Comunión pero sin crear demasiado miedo”.

“Le escribí a los obispos del sur de África para darles algún tipo de pautas a tener en cuenta, pero sin hacer una prescripción: área de Comunión, intercambio de la paz y la fuente de agua bendita. Pero las recomendaciones dependen de la evaluación de cada obispo”, dijo el Prelado.

Sudáfrica confirmó su primer caso de coronavirus el 5 de marzo después de que un ciudadano de 38 años que regresó de Italia dio positivo de COVID-19. Según una declaración del Ministerio de Salud de Sudáfrica, “la víctima y el médico que lo trató por primera vez estaban en aislamiento en la provincia oriental de KwaZulu-Natal”.

En este contexto, el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, instó a los ciudadanos a no entrar en pánico, sino a buscar ayuda médica inmediata si muestran síntomas de COVID-19, informó BBC News .

En este contexto, la Arquidiócesis de Johannesburgo (Sudáfrica) anunció medidas preventivas, como la distribución de la Eucaristía en la mano, mientras que “la distribución de la Preciosa Sangre a los fieles debería suspenderse”.

La Arquidiócesis también instó a los sacerdotes, diáconos y ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión a “practicar una buena higiene” lavándose las manos antes de que comience la Misa o incluso usando una solución antibacteriana a base de alcohol (desinfectante para manos) antes y después de distribuir la Sagrada Comunión”.

“El signo de la paz debe intercambiarse sin contacto físico”, u “omitirse el llamado a intercambiar un signo de paz”, señala la carta de la Arquidiócesis.

Además insta a los sacerdotes a “alentar a los fieles católicos a orar por el fin de esta situación desafiante en todo el mundo y orar por aquellos que están afectados por el coronavirus”.

Un ciudadano francés de 58 años que llegó el 24 de febrero a Yaoundé, la capital de Camerún, dio positivo de COVID-19 y según una declaración del Ministerio de Salud Pública “el caso fue puesto en confinamiento solitario en el centro de atención del hospital central de Yaundé para recibir el tratamiento adecuado”.

Esto eleva el número de casos confirmados en África a 28, siendo Argelia el país más afectado con 17 casos, seguido de Senegal con cuatro. Egipto, Túnez, Marruecos y Nigeria registraron al menos un caso.

A nivel mundial, el virus ha matado a más de 3.000 personas e infectado a más de 110 mil.

Nigeria, que confirmó su primer caso de coronavirus el 27 de febrero de un hombre italiano, desde entonces ha aislado a tres personas sospechosas de estar infectadas, informó BBC News.

“Afortunadamente, hasta ahora, el coronavirus que se ha verificado en Nigeria siempre ha sido importado. Mientras hablamos ahora, el coronavirus hasta ahora ha sido contenido y limitado a las personas que lo han importado a Nigeria”, dijo a ACI África el jueves 5 de marzo Mons. Emmanuel Badejo, Obispo de Oyo (Nigeria).

“Sabemos que hay desafíos para ser un país africano, pero a pesar de eso, el Centro para el Control de Enfermedades en Nigeria, que ahora está al frente de cuidar y prevenir este nuevo coronavirus, ha estado haciendo un buen trabajo”, agregó el Obispo, que también encabeza el Comité Episcopal Panafricano para la Comunicación Social (CEPACS)

Otros líderes de la Iglesia en el continente expresaron su preocupación.

“Es una verdadera epidemia que nos viene, comenzando en China. Estamos realmente indefensos”, dijo a ACI África el 5 de marzo el presidente de SECAM, Cardenal Philippe Ouedraogo.

El Arzobispo de Ouagadougou (Burkina Faso), dijo que en este país “ciertamente se recomienda la vigilancia, especialmente las estructuras de salud del país que tienen la responsabilidad de estar atentos al tratar de proteger a la población. Siendo este el caso, en el país no hay ninguna acción particular además de las precauciones de higiene (…). Estamos escuchando y estamos tratando de ver qué podemos hacer”. 

Por su parte, el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Kenia (KCCB), Mons. Philip Anyolo, abogó por una combinación de medidas preventivas y fe.

“Desde el punto de vista cristiano, tenemos la obligación de informar a nuestra gente que Dios sana; pero al mismo tiempo, nos cura a través de nuestro entendimiento de que podemos protegernos de tales enfermedades”, dijo Mons. Anyolo, Arzobispo de Kisumu (Kenia) a ACI África.

Por su parte, el P. Jean Germain Rajoelison, segundo subsecretario general de SECAM, dijo que el papel de la Iglesia es “sensibilizar a nuestros cristianos sobre esta enfermedad, destacando la importancia de adoptar hábitos de higiene para prevenir la propagación del virus”.

“Nuestros gobiernos también deberían realmente desempeñar su papel tomando medidas de precaución en las fronteras y los aeropuertos. La situación es realmente grave y, como Iglesia, prescribimos vigilancia en todo momento”, concluyó el sacerdote durante la entrevista con ACI África.

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en ACI África

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