20 de julio de 2016 12:20 pm

Cardenal Napier ¿La Iglesia debe renunciar a su enseñanza por corrección política?

Cardenal Wilfrid Fox Napier, Arzobispo de Durban (Sudáfrica). Captura Youtube

El Arzobispo de Durban en Sudáfrica, Cardenal Wilfrid Fox Napier, volvió a referirse a la corrección política en una reciente publicación en Twitter e hizo la pregunta sobre si la Iglesia debe renunciar a sus enseñanzas en favor de esa corriente.

El Cardenal Napier, conocido defensor de la vida y la familia a quien el Papa Francisco nombró Presidente Delegado de la Asamblea General del Sínodo de los Obispos de 2015, recurrió a su cuenta en Twitter para referirse al tema en tres tuits.

En ellos, el Purpurado recuerda que “hace muchos años los misioneros llegaron a África, predicando el Evangelio, que cuestionaba creencias, costumbres y otras cosas ilícitas contrarias a sus leyes y enseñanzas”.

“Los que querían abrazar la fe católica tenían que abjurar de la poligamia, la brujería y rituales a los ancestros; y también de algunas prácticas morales, específicamente de moral sexual”, prosiguió.

En el tercer tuit, el Arzobispo pregunta: “¿Puede la Iglesia en África renunciar a las enseñanzas cristianas por el bien de la corrección política?”

No es la primera vez que el Cardenal Napier se refiere al tema de la corrección política. El pasado 1 de julio se refirió a ella, también en Twitter, como “la mayor herejía de la actualidad”.

En esa oportunidad el Purpurado respondió al Cardenal Reinhard Marx, Arzobispo de Munich y Presidente de la Conferencia Episcopal de Alemania, quien había señalado en un evento en Irlanda que la Iglesia debe pedir perdón a los homosexuales.

El Cardenal Napier y el Cardenal Marx tuvieron posiciones encontradas en octubre de 2015, durante el Sínodo de los Obispos sobre la Familia, cuando el Purpurado alemán propuso abiertamente permitir a los divorciados en nueva unión acceder a la Comunión, algo que es contrario a la doctrina católica.

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Etiquetas: Sexualidad, Iglesia en África, corrección política, Cardenal Napier, moral sexual