La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN, por sus siglas en inglés) recordó los 20 años del asesinato del sacerdote italiano Andrea Santoro, a quien considera “un verdadero mártir de la fe y ejemplo a seguir”.
ACN resalta en una publicación en X que el sacerdote sirvió en Turquía como miembro del programa misionero “Fieles a la Iglesia” y su vida “fue un ejemplo de diálogo y fraternidad entre religiones”.
El 5 de febrero de 2006, un joven de 16 años le disparó por la espalda tras gritar Allahu Akbar (Dios es grande) en la iglesia de Santa María en Trebisonda, Turquía, luego que el sacerdote italiano había terminado de celebrar Misa.
Según recoge Vatican News, el joven dijo en el juzgado que actuó movido por la rabia suscitada tras la publicación, en la prensa occidental, de unas viñetas sobre Mahoma, que suscitaron polémica, especialmente entre los musulmanes.
El 6 de febrero de 2006, el Papa Benedicto XVI lamentó el asesinato de Santoro y expresó su deseo de que la “sangre derramada sea semilla de esperanza para construir una auténtica fraternidad entre los pueblos”. En diciembre de ese mismo año, cuando visitó Turquía, el Pontífice alemán recordó al sacerdote romano “que en tierra turca dio testimonio del Evangelio con su sangre”.