Los restos mortales del Venerable P. Carlos Crespi Croci, salesiano conocido como el “Apóstol de los pobres”, fueron trasladados de forma definitiva al Santuario María Auxiliadora de Cuenca (Ecuador) el 31 de enero.
La jornada estuvo marcada por una participación masiva de fieles, según informó Angélica Almeida, secretaria de la Comisión pro beatificación del sacerdote, a la Agencia Salesiana de Noticias (ANS).
La ceremonia incluyó la bendición de una nueva capilla dedicada a su memoria y una Misa presidida por el Arzobispo de Cuenca, Mons. Marcos Pérez Caicedo. Salesianos, autoridades eclesiales y civiles y fieles que acudieron a despedir y recibir nuevamente al misionero en el santuario que fue su casa durante años.
De acuerdo con ANS, tras la comunión el inspector de los Salesianos en Ecuador, P. Marcelo Farfán, junto a la Comisión pro beatificación, presentó los restos del sacerdote al arzobispo. Estos habían permanecido durante más de 40 años en el Cementerio Patrimonial de Cuenca y fueron entregados como “signo de gratitud por una vida totalmente ofrecida a Dios y al servicio de la Iglesia”.
El traslado se realizó en medio de un clima de recogimiento. Según relata Almeida, numerosos fieles se acercaron al féretro entre lágrimas para depositar rosarios, estampas y fotografías, recordando especialmente la cercanía del sacerdote con los pobres y los jóvenes.