Mons. Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), llamó a realizar una Hora Santa por la Paz en todo el país como respuesta al “clima actual de miedo y polarización” que, advirtió, se agrava cuando se ignora la dignidad humana.
“Su fe importa. Sus oraciones importan. Sus actos de amor y obras de justicia importan”, afirmó el arzobispo en un comunicado difundido el 28 de enero, al dirigirse a los fieles que se sienten impotentes ante la violencia, la injusticia y los disturbios sociales.
“El clima actual de miedo y polarización, que se intensifica cuando se ignora la dignidad humana, no cumple con el estándar establecido por Cristo en el Evangelio”, añadió.
Bajo la administración del presidente estadounidense Donald Trump, la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha escalado significativamente sus operaciones, aumentando las detenciones, generando violencia policial y protestas masivas. El foco de conflicto más agudo se encuentra en Minneapolis, donde operativos masivos han derivado en incidentes violentos, muertes y suspensión de agentes policiales.
Como “un paso hacia la sanación”, Mons. Coakley invitó a los obispos y sacerdotes de Estados Unidos a ofrecer en los próximos días una Hora Santa por la Paz, pidiendo por la reconciliación, la justicia y el consuelo de quienes viven con miedo o dolor.
El prelado expresó además su agradecimiento por “las innumerables maneras” en que católicos y otras personas de buena voluntad “continúan sirviendo a los demás y trabajando por la paz y la justicia”. Destacó obras como alimentar a los hambrientos, acoger al forastero, cuidar a los enfermos y acompañar a quienes sufren soledad, subrayando que “ninguna obra de misericordia ni acto de justicia es en vano ante los ojos de Dios”.